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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 51

—Señor Sandoval, todo lo que pasó hoy fue mi culpa.

Yara Soler, al ver que Alcira Maldonado se había salvado de un castigo simplemente por admitir su error, decidió imitarla.

—Fui yo. Al ver que Elba no podía dormir de la angustia por el Elíxir de Renovación, sugerí que le pidiéramos ayuda a la familia Maldonado. Pero jamás imaginé que serían tan ambiciosas y nos exigirían veinte millones de pesos... Independientemente de todo, un error es un error y lo asumo. Espero que el señor Sandoval no culpe a Elba. Si alguien debe ser castigada, que sea yo.

Las palabras de Yara fueron muy astutas. No solo encubrió la indiscreción de Elba, quien había hablado de más llevada por la ira, sino que también maquilló sus propias manipulaciones, haciéndolas parecer el acto de amor y preocupación de una hermana mayor.

Aunque un truco tan barato difícilmente engañaría a alguien como Valeriano Sandoval, fue más que suficiente para disipar el resentimiento que Elba sentía hacia ella.

Tal como lo esperaba, la furia de Elba se esfumó y la miró conmovida.

—Yara, no es tu culpa —dijo Elba—. ¡La culpa es de esas dos estafadoras que cobraron y no hicieron nada! ¡Me hicieron perder veinte millones por nada!

Yara le dedicó una sonrisa algo amarga, con los labios apretados, y luego volvió a dirigirse a Valeriano para explicarse.

—Además, el cheque nunca fue falso. Lo que pasa es que, al tener que desembolsar veinte millones de golpe, a Elba le dolió muchísimo y se negaba a pagar. Para tranquilizarla, le mentí diciendo que buscaría la forma de anular el cheque y recuperar el dinero. Pensé que, una vez que obtuviéramos el Elíxir de Renovación y salváramos la vida de mi tía, Elba se daría cuenta de que el dinero había valido la pena. En ese momento le explicaría la verdad y sé que lo habría entendido. Nunca imaginé que las cosas se saldrían de control de esta manera...

Al escuchar esto, Elba se convenció aún más de que su prima solo había actuado pensando en el bienestar de su madre y en el de ella. Conmovida, fulminó a Roxana Soler con la mirada.

—Roxana, si sabías que esas dos no eran de fiar, ¿por qué no nos advertiste? ¡En lugar de eso, te aliaste con ellas para humillarnos a Yara y a mí! ¡Te juro que cuando regresemos le contaré todo a mi tío Rafael para que te dé un buen escarmiento!

A Valeriano no le gustaba que la familia Maldonado usara su nombre para lucrarse, pero tampoco le agradaba que ese par de primas estuvieran dispuestas a todo por el Elíxir de Renovación.

—Elba —dijo él con voz fría y distante—, ya que la señorita Soler ha asumido la culpa, este asunto no tiene nada que ver con la señorita Roxana. Además, si ella no hubiera dicho en el último momento que el cheque era falso, ya se lo habrían llevado de verdad.

Elba se mareó un poco con las palabras de Valeriano, que le sonaron a trabalenguas. Solo entendió la última frase y, tras quedarse pasmada unos segundos, su rostro se iluminó de emoción.

—Valeriano, ¿quieres decir que... el cheque falso de hace un momento era verdadero?

Valeriano asintió levemente.

Elba corrió de inmediato hacia Thiago Silva, le arrebató el cheque de las manos sin pedir permiso y lo revisó una y otra vez.

Capítulo 51 1

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