Esa duda tomó por sorpresa a Marina y a Rafael, quienes no habían analizado el asunto con tanta profundidad.
—Es verdad. Viendo el desprecio con el que la familia Maldonado trata a Roxana, asumo que tampoco sabían lo talentosa que es. Si es así, ¿por qué alteraron sus datos para que no pudiéramos encontrarla? —se preguntó Marina.
—Si los Maldonado ignoraban sus capacidades, ¿por qué molestarse en borrar su rastro? —Rafael estaba igual de confundido, hasta que de pronto recordó algo—. Marina, ¿recuerdas cómo fue que encontramos a Roxana?
Marina se tomó un momento para pensar.
—Si mal no recuerdo, fueron los propios Maldonado quienes publicaron su información.
—Papá, mamá, hay algo muy turbio con la familia Maldonado. Pero mejor no se lo mencionemos a mi hermana todavía. Voy a hablarlo con mi hermano mayor para decidir cómo investigar esto a fondo —dijo Darío con el semblante serio.
Rafael asintió.
—Tienes razón. ¿Tu hermano mayor no estaba cerrando negocios en Italia? ¿Va a regresar?
Darío asintió.
—Hablé con él hace un par de días. Me dijo que le pidieron que regresara para la Gala de Presentación de nuestra hermana, así que adelantó todo. Debería estar de vuelta en estas dos semanas.
Para Marina, su hijo mayor era su gran consuelo. Saber que regresaba pronto le dio un poco de tranquilidad.
—Es bueno que regrese. Así podrá investigar esto con más cuidado. Aunque, hace tiempo, Roxana me preguntó cómo fue que la perdimos. Se lo conté todo, así que probablemente ella también esté investigando por su cuenta.
Rafael sintió una punzada de dolor. Si hubieran sido mejores padres, su hija no tendría que cargar con todo el peso sola.
—Si ella quiere investigar, que lo haga, pero nosotros también haremos nuestra parte. Hemos hecho tan poco por Roxana, no podemos dejar que siga enfrentándose al mundo sola.
Marina y Darío asintieron, completamente de acuerdo.
Mientras tanto, en Villa Ensenada.
La intervención de Valeriano continuaba.
La Matriarca Beatriz miraba el reloj del quirófano. Ya habían pasado tres horas.
Nadie había salido a dar noticias.
La angustia comenzaba a apoderarse de ella.

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