Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 161

—¡Señor Julián! No cuelgue, de verdad es solo un pequeño favor, ¿está en Puerto Esperanza? Si le viene bien, ¿podríamos cenar juntos? Quiero explicarle bien cómo sucedieron las cosas...

—Lo siento, ya le dije que no tengo tiempo.

La persona al otro lado de la línea soltó esa frase con frialdad y cortesía, cortando la llamada de inmediato.

Ricardo Maldonado, tras ser rechazado dos veces seguidas, tenía el rostro descompuesto.

Al parecer, solo quedaba pedirle a Alcira que suplicara a Valeriano.

Esperaba que, en nombre de aquel favor de haberle salvado la vida, estuviera dispuesto a ayudar a la familia Maldonado una vez más.

Empresas Sandoval.

Valeriano Sandoval estaba sentado en la silla principal, escuchando los informes de los directores de los distintos departamentos. Como estaba de espaldas a la luz del sol, su figura emanaba un aura de nobleza inalcanzable.

Leandro, que estaba tomando notas de la reunión, levantó la vista y notó que la pantalla del celular de Valeriano se iluminó. Aunque el número no estaba guardado, ya había recibido llamadas de este varias veces.

Lo reconoció al instante.

—Señor Sandoval, es de la familia Maldonado.

El hermoso rostro de Valeriano se mantuvo impasible. Sin siquiera mirar el teléfono, ordenó directamente:

—Bloquéalo.

La deuda de gratitud ya estaba saldada, así que no había necesidad de mantener contacto.

Leandro se alegró. ¡Ya era hora!

Las acciones de la familia Maldonado eran demasiado vulgares. Además, la última vez que el señor Sandoval ayudó a la familia de ese otro socio, las Empresas Sandoval perdieron varios contratos internacionales de forma inexplicable, lo que causó gran descontento entre los miembros de la junta directiva.

Temía que, de seguir así, la familia Maldonado terminara hundiendo al señor Sandoval.

Por eso, al escucharlo marcar un límite con tanta firmeza, sintió una inmensa satisfacción.

Incluso le pareció que el aire en la sala se sentía más fresco.

Por el contrario, en la casa de la familia Maldonado, el ambiente era desolador.

—Papá, Valeriano no me contestó y me bloqueó. Siento que todavía está enojado por las veces que usamos la influencia de su familia para llevarnos comisiones a escondidas.

Alcira Maldonado miraba a Ricardo con expresión lastimera, intentando desvincularse de la culpa.

Aunque estaba nerviosa, también sentía cierto resentimiento hacia Valeriano.

«¿Cómo puede un hombre hecho y derecho ser tan rencoroso?»

Ricardo sintió una punzada en el pecho.

—¡Ustedes también tienen la culpa! ¿Cómo se les ocurre andar contando esas cosas por ahí? Ahora que la empresa está en problemas y él no quiere ayudarnos, ¿qué vamos a hacer? ¿Quieren que venda la casa y mis acciones?

Alcira no se atrevió a responder.

Elena, al ver la situación, intentó calmarlo con voz suave.

—Mi amor, no te enojes. Ni Alcira ni yo imaginamos que esto pasaría. Todo es culpa de esa mocosa de Roxana Soler. Si no hubiera estado investigándonos a escondidas, Valeriano jamás se habría enterado. Te dije desde un principio que esa niña era una malagradecida, pero no me creíste. Supongo que ahora ya te quedó clara su verdadera naturaleza.

Al escucharla, Ricardo también se llenó de rabia.

Capítulo 161 1

Capítulo 161 2

Capítulo 161 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA