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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 158

Mientras Yara intentaba controlar su pánico, Roxana habló con una calma apabullante.

—Si pedir perdón sirviera de algo, ¿para qué existiría la policía?

Como era de esperar, la multitud se indignó.

—¡Se está disculpando, qué más quieres!

—¡Solo lleva dos semanas aquí y ya se cree la dueña de la universidad! ¿Cree que por conocer al rector puede pisotear a la Reina Yara?

—¡Ella fue la que empezó a insultar! La Reina Yara es tan buena que obliga a Cristóbal a disculparse, ¡y ella se pone sus moños! ¡Qué sinvergüenza!

—¡¿Hasta cuándo tendremos que soportar a esta manzana podrida?!

Los insultos se volvieron cada vez más vulgares.

Yara bajó la mirada, ocultando una sonrisa perversa.

—¡¿Ya terminaron de ladrar?! —rugió León.

Su complexión robusta y su mirada amenazante cayeron sobre el grupo como un bloque de plomo. El silencio regresó al instante.

León se paró frente a Roxana, cubriéndola.

—¿Acaso les hablo en otro idioma? ¡Dije que la decisión es de la jefa Roxana! ¡Nadie les dio vela en este entierro!

La multitud tragó saliva y se calló.

Yara apretó los dientes, furiosa de que León defendiera a Roxana con tanta vehemencia. Se mordió el labio y lo miró con expresión herida.

—León, lo estás viendo. Es Roxana la que no quiere aceptar la disculpa, ella...

—Si la jefa no quiere aceptar la disculpa, no la acepta. Que la llames "hermana" no significa que puedas obligarla a hacer lo que tú quieras —la cortó León con sequedad.

El rostro de Yara se descompuso. No dijo una palabra más.

Cristóbal estaba que se lo llevaba el diablo, pero con León protegiendo a esa inútil, no se atrevía a atacar.

—¿Y entonces qué demonios quieres, Roxana? —escupió.

Capítulo 158 1

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