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La amante despreciada del CEO romance Capítulo 197

Anthony trabajó sin descanso durante toda la noche en el estudio de la casa de seguridad, devorando tazas de café mientras redactaba los contratos de transferencia de acciones, la disolución de la sociedad comercial y el acta de pago garantizado con el oro físico de las joyerías de Sarah.

A primera hora de la mañana, antes de que los juzgados y las notarías abrieran al público de manera oficial, Anthony ya estaba utilizando todas sus influencias para certificar y registrar la documentación en el sistema mercantil.

A las nueve de la mañana, en la oficina principal de la fiscalía federal, el fiscal a cargo del caso azotó un expediente sobre su escritorio, mirando fijamente a su asistente.

—¡Necesito que esa orden de suspensión de licencias aduaneras se ejecute ya mismo! —ordenó, visiblemente presionado y con el teléfono celular vibrando con insistencia en su mano—. El señor Arthur Colleman me ha llamado tres veces esta mañana. Quiere que los puertos de Nueva York y San Francisco estén completamente inhabilitados antes del mediodía. ¿Dónde está el maldito bloqueo preventivo?

El asistente, con el rostro pálido y sosteniendo una tableta electrónica, tragó saliva antes de responder.

—Señor... tenemos un problema grave. No podemos bloquear las operaciones de los puertos.

El fiscal se puso de pie, enderezando el saco con furia.

—¿De qué estás hablando? Maxwell Foster cometió lavado de activos. ¡Congela a Foster & Scott y sus asociados de inmediato!

—Es que ya no existe tal cosa, señor —explicó el asistente, extendiendo los documentos digitales que acababan de ingresar al sistema público—. A primera hora de la mañana se legalizó una reestructuración corporativa total. La señora Grace Scott disolvió cualquier nexo con la firma y todas las acciones de Foster & Scott fueron adquiridas legalmente por una tercera parte, la señora Sarah Colleman, mediante un pago con reservas de oro auditadas de su cadena de joyerías.

El fiscal arrebató la tableta, revisando las firmas, los sellos notariales y los tiempos de registro con los ojos desorbitados.

—No puede ser... —murmuró el fiscal, sintiendo cómo el sudor frío le bajaba por la nuca—. Esto se hizo hace un par de horas.

—Así es, señor. Legalmente, el señor Maxwell Foster ya no tiene ninguna empresa, ninguna acción ni poder de firma en la red de logística de los puertos. Si emitimos la orden de suspensión ahora, estaríamos paralizando los activos de Global Pierce y de la señora Colleman, quienes no están bajo investigación. El juez nos tumbaría el caso por abuso de autoridad en diez minutos.

El fiscal se dejó caer en su silla, mirando fijamente la pantalla. Sabía perfectamente que se habían quedado con las manos vacías y que Dominic Pierce y su equipo se les habían adelantado en la sombra.

—Lo sé, Dominic, y no vamos a perder tiempo —respondió Anthony—. Justo ahora voy saliendo hacia los juzgados federales. Me entrevistaré directamente con el equipo de abogados penalistas de Maxwell en cuanto llegue. Analizaremos a fondo el expediente que armó la fiscalía y buscaremos la mejor estrategia legal para liberarlo o, al menos, asegurar que se quede bajo el beneficio del arresto domiciliario definitivo por su salud mientras desarmamos el caso. Te mantendré informado de cada movimiento.

—Mantenme al tanto de cada hora. Necesito respuestas claras para Sarah —concluyó Dominic, colgando la llamada con la mente ya fija en el siguiente paso de la batalla.

Grace se acercó a Dominic a paso lento, con las manos entrelazadas sobre su vientre y los ojos cargados de expectación tras verlo colgar el teléfono.

—¿Qué ocurrió? —preguntó Grace, rompiendo el silencio de la sala—. ¿Pudo Anthony registrar los documentos?

Dominic se giró hacia ella, esbozando una sonrisa de medio lado, aunque su mirada seguía fija en los cabos sueltos que daban vueltas en su cabeza.

—Vencimos al enemigo, mi amor —le anunció, tomándola suavemente por la cintura—. Anthony llegó a tiempo. Los puertos están blindados y siguen funcionando con total normalidad. El fiscal no pudo ejecutar el bloqueo.

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