Entrar Via

El Valiente Renacer de una Madre Soltera romance Capítulo 771

Santiago sentía cada vez más que la balanza se inclinaba a su favor. Hasta sus movimientos se volvieron ligeros, casi alegres. Sus dedos giraron el volante con tanta suavidad que el carro arrancó como si compartiera su entusiasmo.

Pensó en lo fácil que era para Sofía mantener cerca a personas que, como Alfonso, no significaban nada para ella, incluso si podía deshacerse de ellos en cualquier momento. Pero cuando se trataba de él, aunque solo le lanzara advertencias a puerta cerrada, cada gesto de ella destilaba rechazo.

Ese pensamiento le pesó, pero luego se animó al considerar que, en el fondo, tal vez tenía más atractivo para Sofía que Alfonso. A lo mejor, todo era por los malos entendidos del pasado, y por eso ella ya no quería dejarlo entrar en su vida.

Santiago apretó los dedos.

No importaba cuántas personas rodearan a Sofía, él podía hacer que cada uno se alejara, uno tras otro.

Al final, ella volvería a su lado.

Todavía tenían una hija adorable juntos.

Santiago se dio ánimo a sí mismo, y perdido en sus pensamientos, condujo hasta la casa de la familia Castillo.

...

La señora Castillo no se sorprendió al ver a Santiago. Para ella, solo estaba buscando refugio de la lluvia, así que pidió que lo dejaran entrar a la casa.

—¿Dónde está Alfonso?

En cuanto cruzó la puerta, Santiago preguntó sin rodeos.

La señora Castillo, al escuchar el nombre de Alfonso, se llevó la mano a la frente, como si le doliera la cabeza, y prefirió no responder.

Fue Alfonso quien, con un gesto, señaló hacia el piso de arriba:

—Se encerró en su cuarto.

—Voy a verlo.

Tras preguntar la ubicación, Santiago subió los escalones de la escalera de caracol con pasos largos.

—Toc, toc—

Golpeó la puerta. El silencio reinaba, nadie contestó.

Frunció el ceño. Dudó un segundo, pero insistió y volvió a tocar.

Esta vez, se escuchó un leve movimiento al otro lado, y Santiago confirmó que Alfonso sí estaba allí.

—¿Qué más quieren? ¿Todavía no les basta?

El enojo de Alfonso explotó como un trueno desde el interior del cuarto.

Santiago, sereno, respondió con frialdad:

—Soy yo.

Adentro se hizo un silencio tenso antes de que la puerta se abriera de golpe.

—¿Y tú qué haces aquí?

Aunque Alfonso ya había reconocido su voz antes de abrir, no pudo evitar que sus ojos se abrieran con sorpresa al verlo en persona.

Capítulo 771 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Valiente Renacer de una Madre Soltera