Entrar Via

El Valiente Renacer de una Madre Soltera romance Capítulo 679

En efecto, ya era bastante tarde. Sofía asintió, le pidió a Teresa que se encargara de organizar todo para los demás y ella misma se adelantó hacia su habitación.

La mirada de Alfonso seguía fija en la espalda de Sofía mientras se alejaba. Sin darse cuenta, en su expresión se notaba una sombra de soledad.

Sentía que su presencia no provocaba ni la más mínima reacción en Sofía, como si él fuera invisible ante ella.

Alfonso bajó la vista, con las pestañas casi rozando sus mejillas. Al final, no pudo evitar seguirla, sin resignarse a dejar las cosas así.

Sofía había avanzado un par de pasos cuando percibió que alguien la seguía.

Ya se encontraba en el pasillo cerca de su habitación, lejos de la sala, por lo que los pasos detrás de ella sonaban aún más claros.

De pronto, Sofía se detuvo sin previo aviso. Alfonso, que venía sumido en su propio dilema, casi se tropieza del susto.

Se encontraron de frente. La expresión serena y algo distante de Sofía hizo que Alfonso se quedara momentáneamente sin palabras.

—¿Hasta cuándo piensas seguirme? —preguntó ella, cruzando los brazos y recargándose perezosa en la pared.

A diferencia de la actitud relajada de Sofía, Alfonso, que solía mostrarse despreocupado, ahora parecía incómodo y torpe.

Se aclaró la garganta, cerrando el puño frente a sus labios.

—Eh... hace mucho que no platicamos.

Sofía frunció apenas el ceño, recorriendo a Alfonso de arriba abajo con la mirada. Notó que él se veía muy distinto al joven inquieto que recordaba la primera vez.

Parecía que Alfonso había cambiado mucho desde que la conoció.

Un peso inexplicable se posó en el pecho de Sofía, tensándole aún más el rostro, que ya traía serio.

Apretó los labios finos, y al ver el rostro de Alfonso, tan lleno de esperanza, desvió la vista. No dijo lo que en un principio tenía pensado.

—Estoy ocupada, y ya quiero descansar. Lo de que viniste a Villas del Monte Verde, no te lo voy a reclamar, pero mejor regresa a tu casa.

Su tono fue seco, casi cortante, y la distancia entre ambos se hizo aún más evidente.

Alfonso había querido acercarle la mano, pero se detuvo a medio camino, incrédulo.

—¿Sofía, qué te pasa?

Una preocupación poco habitual asomó en su cara; sentía que algo que casi tenía en la palma de la mano se le escapaba entre los dedos.

Sofía lo miró directo, el rostro impasible.

—Ya es tarde, vete a descansar.

Giró para irse, pero apenas dio un paso, Alfonso la sujetó del brazo.

Él la encaró con determinación.

—Hoy no me voy de aquí si no me explicas lo que está pasando. Si te vas a dormir, yo me quedo en la puerta de tu cuarto.

¿Cómo podía ser que, en tan pocos días, una persona cambiara tanto de actitud?

El pecho de Alfonso se apretaba con angustia, y mientras más tranquila veía a Sofía, más perdido se sentía él.

Capítulo 679 1

Capítulo 679 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Valiente Renacer de una Madre Soltera