Susurros entrecortados y suaves, casi como un lamento perdido en la penumbra.
...
Natalia despertó de un mal sueño, incapaz de aferrarse a ese último rayo de esperanza que había intentado alcanzar en su pesadilla. Al abrir los ojos, buscó refugio en él, esperando hallar un poco de paz, pero en vez de eso, solo sintió que se hundía aún más en un mar revuelto de emociones.
Terminó tan exhausta que la voz se le quebró en la garganta, incapaz de gritar más.
—
Al despertar, ya no quedaba rastro de ese ambiente intenso en la habitación; Lucas se había encargado de limpiar todo. Recordó vagamente cómo la había llevado en brazos hasta el baño la noche anterior. Estaba tan cansada que ni los dedos de los pies podía mover, pero se dejó llevar.
Por suerte, aunque Lucas parecía un lobo hambriento, solo la buscó una vez.
Lucas entró con paso tranquilo, trayendo el desayuno en la mano.
—¿Despertaste?
Natalia jaló la sábana hasta cubrirse completamente, intentando ocultarse del mundo y, sobre todo, de Lucas. Por un momento, no supo cómo enfrentarlo.
—Sí.
El hombre sonrió apenas, divertido por su actitud, sin molestarse por la distancia que ella marcaba. Con delicadeza, puso la charola de desayuno sobre la mesa junto a la cama y le revolvió el cabello con cariño.
—¿Quieres que te dé de comer o te levantas a comer tú sola?
Natalia respondió sin dudar:
—¡Yo sola!
Mirando de reojo, vio su pijama sobre el sillón.
—Pásame mi ropa y date la vuelta.
Aunque el día anterior habían estado tan cerca, eso no le impedía volver a ser reservada hoy.
Lucas, consciente de que no debía presionarla, aceptó en silencio y se ajustó a sus peticiones.
Así, esa mañana transcurrió tranquila, y entre los dos reinaba una intimidad que hacía olvidar que alguna vez estuvieron separados.
—Me contó el jefe de grupo que los familiares de Renzo ya llegaron y quieren cambiarlo de hospital. ¿Desayunamos y vamos a verlo?
Natalia no imaginó que Lucas se interesaría tanto por la vida de un desconocido.
—Sí, vamos.
...
Al llegar al hospital, los médicos no recomendaban el traslado.

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