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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 93

Hubo un momento de silencio.

Daven tamborileó los dedos sobre el reposabrazos, reprimiendo la tormenta que crecía en su interior.

—Así que... después de toda una semana, ¿esto es todo lo que tienes? —preguntó al fin; su voz era afilada, frustrada y apenas contenida.

El señor Rio tragó saliva con dificultad.

—No mucho, señor Daven. Excepto... una cosa.

—Dilo. Ahora.

—Chase y Althea tendrán un pequeño evento de compromiso la próxima semana. No es nada público, pero el rumor ya se está extendiendo por el grupo educativo de Solaviz. Lo verifiqué; es real.

En ese instante, fue como si la sangre de Daven se congelara en sus venas. Su mirada se clavó en el señor Rio, pero su mente ya estaba muy lejos de las paredes de la oficina.

¿Comprometidos?

Sus manos se cerraron en puños apretados. Algo en su interior se negó a aceptarlo. Una extraña presión le detuvo el corazón, algo desconocido e insoportable. No eran celos. No, no era eso.

Era algo más profundo. Algo que se sentía mucho como una traición.

—¿En serio está tan segura de él? —susurró para sí mismo, con una voz apenas audible—. Porque estoy seguro... de que Althea no me ha olvidado. Aún no.

El señor Rio no se atrevió a responder.

Daven se mordió el labio en una línea silenciosa.

—Sigue vigilando. Esta vez, concéntrate en Chase. Lo quiero todo: sus antecedentes, sus conexiones, cualquiera que pueda estar apoyándolo. Y si hay la más mínima oportunidad de conseguir una muestra de ADN de Josh, hazlo. Si Solaviz es demasiado arriesgado, envíala a Aethelis.

Se maldijo a sí mismo por haber tirado aquel pañuelo usado cuando Josh se raspó la rodilla. Eso habría sido suficiente para una prueba. Maldita sea.

—Sí, señor Daven.

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