—¿Te molesta si hablamos aquí? —preguntó Daven con cautela mientras entraban al café tranquilo cerca de donde Josh y Chase habían estado jugando.
—No.
Fue lo único que respondió Althea mientras lo guiaba hacia una mesa en la esquina. El café se sentía silencioso; algunos clientes murmuraban sobre sus bebidas mientras el aroma del espresso y la canela envolvía sus sentidos, pero nada de eso lograba disolver la tensión entre ellos.
Se sentaron uno frente al otro. Lo que Daven más recordaba de las comidas que compartieron en el pasado era la última cena a la que se obligó a asistir solo para cumplir una promesa que le hizo. La comida no estuvo mal, pero lo que le resultó insoportable entonces fue la sonrisa de Althea, tan amplia, tan cálida, casi como si estuviera contenta porque él eligió sentarse frente a ella. ¿Era ingenua o insensible? ¿Cómo podía sonreír con tanta libertad cuando él nunca le dio amor? Su amor fue para Vanessa.
Nada de eso se veía ahora. Althea estaba sentada con calma y compostura; los ojos castaños brillaban afilados y la cara se mantenía neutra, sin sonrisa, sin dulzura.
—Bueno, vamos al grano. ¿De qué quieres hablar? —dijo.
Esa era probablemente la verdadera Althea: la mujer que purgó cualquier sentimiento que alguna vez tuvo por Daven. Él ya no era una figura central en su vida, sino un capítulo que solo abriría cuando fuera necesario.
Debería haber sido asfixiante; Daven lo sintió. Aun así, se obligó a continuar.
—¿Cómo estás, Althea? —preguntó. Sonó como una trivialidad, pero genuinamente quería saber cómo le iba hoy.
El breve intercambio se interrumpió cuando un mesero trajo lo que ordenaron; ambos pidieron solo algo sencillo para beber mientras conversaban.
Althea le dio un sorbo a su café con la mirada firme y fría.
—¿Quieres saber cómo estoy?
Daven asintió brevemente.
—Si no te molesta...
—Bien —respondió ella secamente.
Tragó saliva. La respuesta cortante lo hirió más de lo que esperaba.
—Me alegra saberlo —logró decir.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad