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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 112

—Señor Daven —llamó Arven en voz baja, tratando de no perturbar la calma que Daven había construido con tanto esmero para su mañana. Estaba sentado solo en una esquina de un café elegante de estilo industrial, a pocos pasos de la escuela de Josh. Una taza de porcelana con café negro reposaba frente a él, todavía humeante. El aroma intenso de los granos de robusta flotaba en el aire, pero como siempre, la expresión de Daven era indescifrable.

Arven se acercó y le entregó una tableta de trabajo.

—La señora Vanessa acaba de enviar su agenda actualizada, señor.

Daven le echó un vistazo rápido y volvió la mirada hacia su café. No había nada relevante en esa agenda. Normalmente, prestaba atención a cada detalle, siempre buscando una oportunidad, cualquier posibilidad de verse, aunque fuera solo un momento. Era capaz de mover cielo y tierra por un almuerzo juntos o una cena robada con su esposa. Aunque, siendo honesto, hubo veces en que tuvo que cancelar por trabajo. Y Vanessa también.

Y ese era el problema, ¿no?

Últimamente había empezado a preguntarse: ¿de verdad cancelaba por trabajo? ¿O había sido James todo este tiempo? ¿Era él con quien Vanessa había elegido pasar su tiempo?

¿Cómo no se le había ocurrido antes?

Maldición. ¿Cuánto tiempo le habían visto la cara de idiota?

—No me hagas perder el tiempo con cosas irrelevantes, Arven —dijo Daven con frialdad, en un tono cortante que dejaba claro que no estaba de humor para interrupciones esa mañana.

—Pero...

—Me tiene sin cuidado cómo se vea la agenda de esa mujer —lo interrumpió con frialdad—. Solo guárdala.

Arven asintió con rigidez y retrocedió. No había mucho que pudiera decir una vez que Daven tomaba una decisión. Siendo honesto, si estuviera en su lugar, probablemente habría reaccionado igual.

Solo que... ese desastre lo había arrastrado a él también. Su teléfono no dejaba de sonar, casi siempre llamadas de Vanessa.

¿Qué se supone que hiciera?

Mientras tanto, Daven dio un sorbo lento a su café, con la mirada perdida en la calle al otro lado de los ventanales del café. Lo único que podía hacer era esperar, disfrutar su desayuno y el consuelo amargo de la cafeína.

Entonces, justo a tiempo, un auto de color neutro se detuvo frente a la acera. Según los reportes de rutina, ese era el que llevaba a Josh a la escuela cada mañana. Daven no le quitó los ojos de encima ni un segundo.

Tal como esperaba, un momento después, el pequeño Josh salió disparado del asiento trasero, lleno de energía. Un hombre adulto lo seguía: Chase Miller.

Y no tardó mucho en reconocer a la mujer que bajó del asiento del copiloto.

Althea Grayson. Su exesposa.

Capítulo 112 1

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