Adrián siguió personalmente el rastro del vehículo utilizado durante el secuestro, aunque permitió que la policía dirigiera la investigación. Las cámaras recuperadas en varios cruces mostraron el automóvil alejándose del hospital antes de desaparecer en una zona industrial con numerosos accesos.
El hallazgo se produjo al amanecer. El vehículo había sido incendiado parcialmente y abandonado dentro de una nave desocupada, sin placas ni dispositivos que permitieran rastrear su procedencia. Los especialistas encontraron restos de fibras y huellas incompletas, pero nada que identificara el medio de transporte utilizado después.
Victoria examinó las imágenes desde el centro de operaciones instalado en la mansión.
—Daniel sabía que encontraríamos el automóvil —comentó—. Si lo dejó en un lugar visible, probablemente quería que perdiéramos tiempo revisándolo.
Adrián permanecía junto a ella y evitó negar aquella posibilidad solo para tranquilizarla.
—También necesitaba destruir cualquier rastro que condujera al siguiente vehículo, pero coincido contigo en que espera dirigir nuestra atención.
Un mensaje llegó antes de que pudieran continuar. Contenía una nueva prueba de vida en la que Fernanda aparecía sentada contra una pared de acabado irregular. Tenía más heridas que en la grabación anterior y parecía esforzarse para mantener los ojos abiertos.
Daniel no mostró su rostro. Su voz exigía que Victoria admitiera públicamente que Adrián era responsable de la violencia sufrida por Fernanda y le concedía varias horas para cumplir.
Victoria reprodujo el video y detuvo la imagen cuando la cámara se desplazó detrás de su hermana.
—Conozco ese acabado.
Uno de los investigadores amplió la pared.
—¿Está segura?
—Fernanda incluyó una propiedad similar en la carpeta que nos entregó. El revestimiento fue utilizado en varios edificios de almacenamiento médico porque permitía realizar modificaciones sin rehacer toda la estructura.
Adrián pidió que compararan la imagen con los planos y las fotografías de la propiedad cercana al hospital. La coincidencia no era definitiva, pero resultaba suficiente para organizar una inspección.
—Entraremos sin esperar la exigencia de Daniel —decidió el responsable del operativo—. Si Fernanda continúa allí, cada hora aumenta el riesgo.
Victoria solicitó acompañarlos hasta el perímetro porque podía reconocer cambios en la construcción. Adrián no intentó impedirlo, aunque reforzó su protección y acordó con ella que permanecería fuera mientras los agentes revisaban el inmueble.
Isabel y Ernesto esperaron en la mansión junto al teléfono. Isabel caminaba de un extremo al otro de la sala y se detenía cada vez que llegaba un mensaje, mientras Ernesto revisaba los documentos familiares en busca de otra conexión.
El operativo comenzó por dos accesos. Los agentes encontraron cerraduras forzadas desde el interior y rastros de una salida apresurada, pero ninguna persona permanecía en el edificio. En una habitación descubrieron correas, envases médicos y el equipo utilizado para grabar los videos.
Sobre el suelo había varias prendas de Fernanda cubiertas de sangre. Junto a ellas, Daniel había dejado un mensaje afirmando que habían llegado demasiado tarde.
Cuando Isabel recibió la fotografía, dejó caer el teléfono.
—La mató.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....