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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 494

Leonor elevó el tono de voz para darle más peso a sus palabras:

—Eres el único varón de la familia. Mamá te tuvo ya mayor. Aún eres muy joven, si te sacan la médula y te arruinan la salud, ¿no crees que el precio es demasiado alto?

Diego respiró hondo, frunciendo el ceño:

—Pero es mi hija. ¿Cómo me pides que la deje morir? Leonor, ¿no te das cuenta de lo cruel que suenas?

Leonor le dio un golpe en el brazo:

—No es crueldad, es ser pragmática. Como sea, no voy a permitir que corras ese riesgo.

—Además, es solo una bebé. Si realmente tiene leucemia, salvarla ahora no garantiza nada. No vale la pena el esfuerzo.

—Tengo cosas que hacer, me voy. Ve tú a hablar con Amaya, dile que busque por otros medios. Esperar que nosotros donemos médula es irreal, nadie en la familia lo hará. Si logra encontrar un donante, tal vez podamos darle algo de dinero.

Al principio, Leonor sintió algo de lástima por su sobrina.

Pero en cuanto escuchó la palabra donar, salió huyendo para evitar que el problema le cayera encima.

Diego observó cómo su hermana se alejaba a paso rápido y negó con la cabeza, lleno de frustración.

Su hermana mayor siempre había sido una egoísta de manual; solo pensaba en sí misma. Esperar que ella hiciera un sacrificio era ridículo.

Pero se trataba de su hija. Si él era compatible, lo haría sin dudarlo.

No podía dejarla morir. Su conciencia no se lo perdonaría.

Diego se quedó un rato en el pasillo, fumándose un cigarrillo, antes de volver a entrar en la habitación.

Amaya alzó la vista y, al ver que volvía solo, soltó una risita burlona:

—¿Y tu devota hermana? ¿No decía que Reni llevaba la sangre de los Muñoz? ¿Acaso escuchó lo de la prueba y salió corriendo?

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