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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 173

Diego encendió la luz. El resplandor amarillento iluminó las enormes ojeras debajo de sus ojos, revelando un aspecto demacrado y exhausto:

—Tranquila, no hice nada —dijo—. Tenía miedo de que la cama del hospital estuviera muy dura y no durmieras bien, así que me tomé la libertad de traerte a la casa.

¿A la casa?

Amaya estaba desconcertada. Volvió a observar el lugar; era un entorno extraño que pretendía ser acogedor, pero se sentía demasiado artificial.

Diego se apresuró a explicar:

—Es el nuevo departamento que compré; en Villa Jardín del Edén seguimos de remodelación. Ah, por cierto, está justo un piso arriba del tuyo. Queda cerca y así será más fácil que cuidemos juntos de nuestra hija.

Amaya arqueó una ceja, evaluándolo con mirada crítica:

—Diego, ¿y cómo demonios me trajiste hasta aquí?

Diego bajó la voz:

—Te traje cargando. Estabas en un sueño muy pesado, no te despertaste en todo el camino.

Amaya se quedó sin palabras.

No podía creer que hubiera estado durmiendo como un tronco; él la había sacado del hospital y la había traído hasta ahí sin que ella se diera cuenta.

Aunque, siendo honestos, sí sintió algo.

Entre la duermevela, había notado que unos brazos cálidos y fuertes la rodeaban. Ese olor tan familiar y tranquilizador no la dejó despertar; simplemente se dejó llevar.

Diego soltó un bostezo y abrió los brazos, mirándola con cierta inseguridad:

—Ven, acuéstate y abrázame otro ratito, ¿sí?

—Te juro que no intentaré nada, yo... de verdad solo quiero descansar un poco.

—Sé muy bien que estos días también han sido agotadores para ti. ¿Por qué crees que dormiste tan a gusto hace rato? Porque sabes que el único lugar donde encuentras paz es aquí a mi lado.

Capítulo 173 1

Capítulo 173 2

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