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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 174

Durante esos cinco años de matrimonio, se habían vuelto una sola persona; separarse significaba un dolor desgarrador, arrancar la vida en común desde las raíces.

Durante el día podía sobrellevarlo, pero la madrugada era el momento en el que todas las defensas se caían.

Justo como en ese instante, en el que estaban frente a frente con Diego invitándola a regresar a sus brazos. Parecía que el tiempo no había pasado.

Ese olor a cedro tan característico de él la envolvía suavemente, como una red.

Solo tenía que dar un paso para dejarse caer en sus brazos, volver a fundirse con él y compartir de nuevo sus vidas, durmiendo y despertando juntos.

Amaya se quedó pasmada un buen rato; el muro de hielo en su mirada parecía a punto de resquebrajarse.

—Mi amor, ven a mis brazos. —La voz de Diego sonó grave, llena de ternura y con un toque de súplica.

Sin darle tiempo a reaccionar, él acortó la distancia de golpe, la tomó por la cintura y la acostó de nuevo en la cama.

Jaló las cobijas y los tapó a ambos.

—Por favor, ten piedad de mí. Llevo casi dos meses sin poder cerrar los ojos —susurró Diego—.

—Tú más que nadie sabes lo importante que es para mí descansar bien. Si sigo así, de verdad siento que me va a dar un infarto.

—Son las cinco de la mañana, todavía podemos dormir un ratito abrazados. Sé que estás cansadísima y que tú tampoco has dormido nada.

—Haz de cuenta que soy tu almohada, o tu ruido blanco. Apaga tu mente y vamos a descansar un rato.

—Cuando despertemos, si quieres seguir peleando, hablando de divorcio o alejándote de mí, lo aceptaré sin quejarme, te lo prometo. ¿Sí?

Diego soltó toda la vulnerabilidad que llevaba dentro. Cada palabra era un ruego evidente.

Capítulo 174 1

Capítulo 174 2

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