Rafaela comió un gajo de naranja, se recostó apoyando la cabeza en el regazo de Fernández y miró aburrida las noticias financieras en la televisión.
—¿Quién quiere que esté pegado a mí todo el día? Por mí, ojalá desapareciera de mi vista.
—Tampoco es la gran cosa. Es solo un perro que recogimos de la calle, ¿de verdad esperas que nos sea leal?
—Joven Liberto... ¿por qué regresó tan pronto?
El corazón de Rafaela dio un vuelco.
Liberto tenía una expresión neutra en el rostro. Su tono de voz tampoco revelaba ninguna emoción cuando respondió:
—Vine a buscar unos documentos.
Dicho eso, el hombre subió las escaleras a paso firme.
Fernández la miró con los ojos entrecerrados y le dio un golpecito en la frente.
—Tú y tus palabras. Para ti es solo una broma sin mala intención, pero Liberto no lo escucha así.
—No importa lo bien que él te trate; si sigues con esta actitud a largo plazo, vas a terminar por agotar su paciencia. Le dolerá ver cómo lo tratas, y la distancia entre ustedes solo se hará más grande.
Rafaela parpadeó ligeramente, pero respondió con indiferencia:
—Es solo un trato de conveniencia. No lo tomes tan en serio, papá.
—Además, él tiene a su pequeña Penny.
Clara observó al hombre que bajaba las escaleras y trató de advertirle con la mirada: *Señorita, por favor, no diga nada más.*
—Joven Liberto, ¿no se quedará a cenar antes de irse?
—No es necesario —respondió él.
De hecho, Rafaela se había dado cuenta de que, últimamente, después de acostarse con ella y esperar a que se durmiera, él solía escabullirse al estudio para trabajar en secreto en quién sabe qué.
—Rafaela.
—¿Mmm?
—Edgar Arias ha vuelto al país.
La naranja se le resbaló de las manos y rodó por el suelo.
...
Ocho de la noche, Grupo Jara.
Cuando Joaquín vio a su jefe regresar, sintió un profundo alivio; por fin podría soltar las riendas. Mantener ese ritmo infernal de trabajo y asistir a tantas reuniones y compromisos casi lo había vuelto loco.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Venganza Reencarnada de la Rica Heredera
Excelente novela...