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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 214

Al salir, Cecilia vio a una mujer aferrada a Mónica, despeinada, llorando y completamente deshecha.

Le agarraba el pantalón y suplicaba, llorando.

—Señorita Fonseca, por favor, salve a mi esposo. Su enfermedad… solo aquí se la pueden tratar. Se lo ruego.

—Lo siento, pero esto no lo decido yo. Y ahorita casi no hay camas. Aunque me lo ruegue, no puedo hacer nada —contestó Mónica.

Ella nunca se metía en los asuntos de su familia, y mucho menos en lo del hospital.

Había demasiada gente sufriendo en el mundo; no se podía salvar a todos.

Si abría esa puerta, al rato todo mundo llegaría a suplicar y el hospital se saturaría.

—Señorita Fonseca, se lo ruego… por favor…

—¡Amiga! ¡Ya llegaste! —Mónica vio a Cecilia y se le iluminó la cara.

Cecilia se acercó. La mujer levantó la vista y se toparon cara a cara.

Cecilia se quedó sorprendida.

Era Clara.

¿Cómo había terminado así?

No quedaba nada de aquella mujer altanera, que se creía intocable.

Desde que la familia Valdés se vino abajo, la vida la había aplastado. Ya no tenía ni sombra de “señora de sociedad”.

Clara, al ver a Cecilia, se quedó helada.

—¿La conoces? —preguntó Mónica.

Cecilia respondió sin emoción:

—Sí. Es la esposa de Iker.

Clara se puso como loca; la mirada se le torció de odio, como si quisiera despedazar a Cecilia.

Se lanzó contra ella.

—¡Maldita! ¡Todo esto es por tu culpa! ¡Tú arruinaste a mi familia! ¿Qué te hicimos? ¡Nos quieres destruir! ¡Y todavía no nos dejan atendernos! ¡Te va a caer tu merecido!

—¡Cecilia, cuidado! —gritó Mónica.

Cecilia no se inmutó. Solo levantó la pierna y la empujó de una patada.

¡Pum!

Clara cayó al suelo, hecha un desastre.

Cecilia la miró con frialdad; con su sola presencia, el ambiente se tensó.

Luego dio un paso… y otro… acercándose a ella.

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