En el texto, primero afirmó que tenía una familia feliz, belleza, una carrera exitosa, y que no le faltaba ni dinero ni amor, por lo que no tenía ninguna necesidad de cometer un acto tan cruel como maltratar gatos.
Luego, aclaró que había perdido su teléfono anterior y que, sin duda, alguien lo había utilizado para publicar esos videos falsos en su cuenta secundaria, que llevaba mucho tiempo inactiva, con el fin de difamarla.
Por último, insinuó que Elena había intentado interferir en su matrimonio en el pasado, y como su marido la había rechazado, Elena la estaba atacando y tendiéndole una trampa a propósito.
Tras la publicación de este mensaje, los fans incondicionales de Adriana empezaron a actuar, inundando la sección de comentarios de Elena con insultos.
Durante su descanso para comer, Elena abrió sus redes sociales, vio la publicación de Adriana y soltó una carcajada de indignación.
La habilidad de Adriana para darle la vuelta a la verdad era realmente impresionante.
Le envió un mensaje a Isabel:
—El video que publicó Adriana definitivamente es falso, ¿hay alguna forma de comprobarlo?
Isabel había estado muy ocupada esos días y no sabía nada del asunto. Al ver el contenido sobre el maltrato animal y las difamaciones contra Elena, saltó de su asiento por el enojo.
—Es cierto que ahora muchos equipos profesionales pueden hacer que los videos de IA sean casi indistinguibles de la realidad, pero eso no significa que no se puedan verificar. Hace poco tuvimos unos casos específicos sobre infracciones con videos de IA y hay agencias profesionales que pueden analizarlos. Espera, enviaré el video para que lo examinen.
Isabel llevó el video a la agencia para que hicieran el peritaje.
Elena esperó pacientemente sus noticias.
Ignoró los comentarios en internet y continuó con su trabajo por la tarde.
Al salir de la oficina, Elena recibió un mensaje de Isabel.
—Ya salieron los resultados. El video fue efectivamente creado con IA. Te enviaré el informe.
Después de leer el informe, Elena subió a internet los resultados y las capturas de pantalla del mismo, y luego se fue a casa en el auto de Bruno.
Alejandro aún no había regresado. Ella cenó primero lo que había preparado la señora Salinas, luego jugó un rato con Chispa y sacó su computadora para revisar unos documentos.
En ese momento, sonó su teléfono.
Era Adriana.
Puso el altavoz y escuchó la voz furiosa de Adriana.


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