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Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 310

El hombre del cabello a rape recordó los tres millones de pesos que les había pagado el cliente y sintió que era un desperdicio de dinero dejarla ir.

—Jefa... ¿y los tres millones...? —se atrevió a decir.

Alondra lo interrumpió levantando la mano.

—¿Acaso mi vida no vale más que tres millones?

El hombre y el resto de los matones se quedaron callados.

Elena aprovechó el momento para preguntarle a Alondra:

—Quiero hacerte una pregunta más... ¿Quién fue la persona que los contrató para secuestrarme?

—Prometí soltarte y dar por terminado este asunto —le respondió Alondra—, pero eso no significa que vaya a decirte quién me pagó. Señorita Navarro, vaya a descansar. En unas dos horas amanecerá y mandaré a mis hombres a que la dejen en su casa.

Al ver que no le iba a sacar ninguna respuesta, Elena no insistió.

Regresó a la habitación, cerró los ojos e intentó dormir un poco.

Justo cuando empezaba a amanecer, abrió los ojos.

Fiel a su palabra, Alondra estaba preparándolo todo para llevarla de vuelta.

Sin embargo, justo cuando estaban a punto de salir, una figura entró por la puerta.

Era Mariana.

Fue entonces cuando Elena comprendió que ella había sido la que contrató a Alondra.

Mariana exclamó indignada:

—¡Les pagué para que le dieran una paliza y la dejaran encerrada! ¿Por qué cobraron el dinero si no iban a hacer su trabajo?

—Señorita Moreno, ya no vamos a encargarnos de esto —respondió Alondra con frialdad—. Le voy a devolver su anticipo.

Mariana apretó los dientes, furiosa.

—¡Son unos muertos de hambre sin palabra!

Se giró hacia los guardaespaldas que la acompañaban.

—¡Vayan y amarren a esa mujer!

Mientras Elena resultara lastimada en ese lugar, Mariana podría echarle toda la culpa a la pandilla de Alondra.

De esa forma, nadie podría reclamarle a ella.

Los guardaespaldas se acercaron rápidamente y sujetaron a Elena.

Alondra quiso intervenir para ayudarla, pero uno de sus hombres entró corriendo y gritó:

—¡Jefa, la policía está allá afuera!

Sin más remedio, Alondra tuvo que ordenar la retirada y huir con su gente.

Elena quedó amarrada y sin posibilidad de escapar.

Capítulo 310 1

Capítulo 310 2

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