Cristian se quedó helado, y su atractivo rostro se tensó un poco.
—A decir verdad... no la conozco a fondo —respondió Cristian con cautela—. Pero sé que ella confía plenamente en sus conocimientos técnicos, nada la intimida.
—Tienes razón, la tecnología es la base de todo —suspiró Denisa pesadamente. Solo les quedaba esperar a la próxima reunión.
Al llegar al hotel, recibió un mensaje de texto.
Era de Luca: [¿Cómo te fue?]
Denisa miró la pantalla. Esa pregunta tan formal hizo que sintiera una punzada de desilusión.
Por supuesto que le habría encantado contestar con seguridad que todo estaba bajo control.
Pero la realidad le había dado una bofetada. Solo pudo teclear: [Tuvimos un par de inconvenientes, estoy viendo cómo solucionarlos.]
Aventó el celular a un lado, fue hasta el minibar y destapó una botella de vino. Justo cuando se sirvió media copa y se dispuso a beber, sonó su teléfono.
Una sonrisa asomó en los labios de Denisa; parecía intuir que era Luca devolviéndole la llamada.
Se acercó para contestar.
—Mándame las correcciones que pidió Vitalis Farma para echarles un vistazo —se escuchó la voz de Luca.
Denisa se quedó pasmada un segundo.
—Está bien, pero... allá ya es de madrugada...
—¡Mándalo! —ordenó el hombre, sin dejar lugar a dudas.
Denisa le envió el archivo, sintiendo cómo se le derretía el corazón.
«¿Será que se la pasó toda la noche despierto por estar al pendiente de mí?», pensó.
***
Poco después de las diez de la mañana, Natalia recibió el itinerario de Luca.
Inmediatamente le llegó un mensaje de él: [Tuve que viajar con Alberto por el tema de Vitalis Farma. Te encargo mucho a Iria estos días.]
Natalia leyó el mensaje y no contestó. Sabía perfectamente que Denisa se había llevado a su equipo a Suiza unos días atrás.
También estaba al tanto de que Cristian la acompañaba en esa negociación. ¿Acaso ese viaje exprés de Luca significaba que a Altium Médica le estaba yendo mal con Vitalis Farma?
Natalia recordó que una vez, mientras platicaba en la oficina de Cristian, alcanzó a ver de reojo un documento de Vitalis Farma. Él se había apresurado a guardarlo en un cajón con mucha discreción, como si se tratara de algo clasificado.
***
En cuanto Luca llegó al Hotel Gran Vista, convocó a una junta de emergencia para planear una estrategia.
Sentado en la mesa, frunció el ceño al leer los últimos anexos sobre transferencia tecnológica que había mandado Vitalis Farma.
Era obvio que el asunto estaba más enredado de lo que había pensado.

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