Entrar Via

Quédate con tu cuñada, querido exesposo romance Capítulo 193

Erick se quedó mudo. Ese comentario cortante no le dejó margen para replicar.

Justo en ese momento, las dos niñas soltaron un grito de emoción a unos metros de distancia:

—¡Ay, mira, un gusano! ¡Lo quiero meter en mi cubeta!

Los dos hombres acortaron la distancia con pasos largos.

—¡Papi, ayúdame a atraparlo, por favor! —le rogó Iria a Luca, sacudiéndole el brazo con desesperación.

Luca se quedó sin palabras. No quería tocar ese bicho.

—¡Yo también quiero uno, tío! ¡Ayúdame! —exclamó Lucía.

Erick también soltó un suspiro de resignación.

Ambos se quedaron mirando fijamente al gusano retorciéndose en el pasto y cruzaron una mirada de empatía pura. Al final, los dos tuvieron que buscar una ramita seca para poder subir al bicho y cumplir el capricho de las niñas.

—Este es el bebé de una mariposa. Si nos lo llevamos a la casa, ¡se va a hacer súper bonito! —aseguró Iria.

—¡Sí! ¡Yo también quiero ver cuando le salgan alas! —secundó Lucía.

Al ver la inocencia y emoción en sus rostros, ambos no pudieron evitar reírse genuinamente.

Mientras tanto, Denisa estaba sentada con un grupo de mamás bajo una gran sombrilla, observando a lo lejos a los niños con una sonrisa relajada.

Llevaba un vestido color beige y el cabello recogido de forma casual. Emanaba un aura de paz y total tranquilidad.

Varias de las mamás que estaban ahí conocían a Natalia en persona, pero otras solo habían escuchado su nombre y jamás la habían visto.

En ese momento, una de ellas se acercó a buscar el termo de su hijo. El niño vio unos crayones que Denisa había llevado y de inmediato quiso uno para ponerse a rayar.

—¿Te gustan, mi niño? Ándale, llévatelos para jugar. Traje un montón —dijo Denisa, ofreciéndoselos con amabilidad.

El niño agarró las cosas contentísimo. La madre, muy agradecida, comentó:

—Ay, señora, qué detallazo. Se ve que venía súper preparada. Hace rato vimos llegar al papá de Irita, hacen una pareja preciosa, la verdad. Se nota que crían muy bien a su niña.

Denisa escuchó el halago y se limitó a sonreír. No afirmó que fueran pareja, pero tampoco lo desmintió.

Las caras de las mamás que sabían la verdad cambiaron de inmediato. En los círculos sociales ya se rumoraba bastante sobre la situación matrimonial de Luca. Varias de ellas estaban convencidas de que Denisa iba a quitar del camino a Natalia muy pronto. El simple hecho de que ella hubiera acompañado a la niña al evento parecía la prueba irrefutable de que ya tenía a Luca comiendo de la palma de su mano.

Denisa, experta en caer bien y de labia fácil a pesar de sus malas intenciones, aprovechó la apertura de las madres para meterse en sus pláticas y, de paso, sumar contactos importantes.

Por su parte, Iria obligó a Luca a tomarle decenas de fotos. Luego, la misma niña seleccionó sus favoritas y se las mandó a su mamá, una por una.

En un par de esas imágenes salían juntos Luca y ella. El fotógrafo, obviamente, había sido Erick.

Lucía también corrió a colarse en las fotos. Las dos estaban encantadas.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Quédate con tu cuñada, querido exesposo