La mirada de Fabio brilló por un instante y sonrió:
—Lo invitamos, pero quién sabe si venga.
Mientras hablaban, Luca abrió la puerta y entró. Seguramente había ido a recoger a la niña por la tarde, pues no llevaba traje formal. Vestía un abrigo oscuro y un suéter negro de cuello alto; toda su postura desprendía una elegancia relajada.
Al verlo llegar, la sonrisa en el rostro de Denisa se hizo más amplia.
En ese momento, Fabio comentó con entusiasmo:
—Oigan, hoy vi que publicaron una lista de las mujeres más ricas. Independientemente de si es cierta o no, este año el ranking está muy interesante. Varias mujeres que conocemos están en la lista y el sector médico es el que está atrayendo más las miradas últimamente. Vaya que las cosas cambian.
Un hombre al escuchar esto, miró a Luca con una sonrisa burlona:
—Luca, más te vale cuidar bien a la genio de la tecnología que tienes en casa, no vaya a ser que te la roben.
Ante este comentario, todos los presentes clavaron la mirada en la reacción de Luca.
Los dedos de Denisa se apretaron de golpe alrededor de su copa. Aunque mantenía la sonrisa y fingía estar integrada en el ambiente, sintió una opresión en el pecho, una incomodidad profunda.
Luca aceptó la copa que le ofrecieron. Tras escuchar las bromas, su expresión apenas cambió. Dio un sorbo con calma y su voz sonó tan firme como siempre, incluso con un tono de obviedad:
—La dedicación y los resultados de Natalia en su campo están a la vista de todos. Que aparezca en esa lista no es ninguna sorpresa.
Justo entonces, Romeo abrió la puerta y entró. Al escuchar el nombre de Natalia, preguntó con curiosidad:
—¿Qué pasó con Natalia?
Fabio soltó una carcajada de inmediato:
—Primo, estás muy atrasado con las noticias. ¿Cómo es que no te enteraste de inmediato que tu querida excompañera de universidad entró en el puesto diecisiete de la lista de las mujeres más ricas?
El apuesto rostro de Romeo mostró sorpresa por un segundo, pero luego sonrió:
—Es culpa mía, he estado algo saturado de trabajo. Sin embargo, que Nati haya entrado a la lista demuestra que tiene el talento necesario. Lo tiene bien merecido.
Después, Romeo miró hacia Luca, pero este bajó la cabeza para beber de su copa, esquivando su mirada.
Los demás continuaron platicando sobre el tema del ranking. Mientras charlaban, Denisa notó que antes era su nombre el que acaparaba la atención del grupo, pero esa noche, el de Natalia era el más repetido.
De reojo, analizó de nuevo la actitud de Luca. De la forma tan objetiva en que se refirió a Natalia, logró percibir un toque de celos disfrazados.
Él no alardeaba deliberadamente, ni tampoco evitaba mencionar que Natalia era su esposa, pero cada vez que escuchaba su nombre, un fugaz destello de admiración cruzaba por su rostro.
Denisa sintió una punzada en el corazón. Conocía muy bien a Luca; si de verdad no sintiera ni un poco de afecto, jamás habría mostrado esa faceta.
Para desviar la atención, Denisa sacó rápidamente a relucir algunos de los proyectos recientes de Altium Médica, mencionando una nueva iniciativa piloto.
Como el grupo estaba muy interesado últimamente en el sector médico y buscaba aumentar sus inversiones allí, aprovecharon que Denisa estaba dispuesta a hablar y le siguieron la corriente.
Tras escuchar a Denisa, Luca la miró con suavidad y asintió:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Quédate con tu cuñada, querido exesposo