Denisa frunció el ceño con disgusto al ver que la puerta se abría de golpe. Pero al darse cuenta de que era Natalia, su molestia se congeló al instante y dio paso a una actitud a la defensiva.
—Nati, ¿qué significa esto...? —preguntó Denisa, poniéndose de pie con sorpresa.
Los dos altos ejecutivos de Altium Médica tampoco esperaban que Natalia irrumpiera así. Se levantaron de inmediato y la saludaron con el respeto debido:
—Doctora Ortega...
—Disculpen la interrupción. Tengo un asunto urgente que tratar con la señora Palma en este momento —dijo Natalia, manteniendo la compostura.
Los ejecutivos, por supuesto, no se atrevieron a replicar y miraron a Denisa.
Denisa levantó la mano:
—Salgan por ahora. Si Nati vino a buscarme, seguro es por algo importante.
La puerta se cerró. Denisa caminó hacia los sillones del área de visitas, dispuesta a prepararle un té caliente a Natalia.
Sin embargo, Natalia le habló con voz fría:
—No te molestes. Vine a hablar sobre los derechos de propiedad del Proyecto Claridad.
Denisa se quedó paralizada y su sonrisa se desvaneció un poco. Regresó a su escritorio y se sentó:
—Nati, este asunto... fue una decisión del corporativo. Creo que viniste al lugar equivocado. El motivo que dieron fue la optimización y consolidación de recursos. Después de todo, esos datos también los generaste aquí en Altium Médica...
Natalia dio dos pasos hacia adelante, apoyó las palmas sobre el escritorio e inclinó ligeramente el cuerpo, clavándole una mirada penetrante a Denisa:
—Ya te acostumbraste tanto a robarle a los demás que ahora crees que es tu derecho, ¿verdad?
El rostro de Denisa palideció al instante. Los labios le temblaron, como si quisiera responder, pero se quedó callada.
Natalia se cruzó de brazos. Con su abrigo largo y negro, emanaba un aura intimidante.
—Denisa, aquí no hay nadie más, así que deja de fingir. Voy a ser directa. Antes de aceptar ayudarte esta vez, le puse dos condiciones a Luca y él accedió. Todos los derechos y la propiedad de este proyecto le pertenecen a Gennova Solutions. Altium Médica solo tiene autorización para usarlo. Ni se te ocurra usar al corporativo para presionarme, y no intentes darme atole con el dedo con eso de la consolidación de recursos.
Natalia sabía muy bien que esto no era un simple ajuste de recursos, sino un robo a plena luz del día.
Los dedos de Denisa, que descansaban sobre la mesa, se encogieron ligeramente. Su expresión cambió:
—Natalia, ¿no crees que estás exagerando? Tanto Gennova Solutions como Altium Médica pertenecen a Grupo Superior. Todos trabajamos juntos por el beneficio de la empresa. ¿Qué necesidad hay de pelearse así por un proyecto? Al fin y al cabo, todos somos de la familia Torres, ¿no puedes pensar en el panorama general?
—¿El panorama general? —La mirada de Natalia estaba llena de sarcasmo—. Las noches que pasé en vela, el tiempo que me encerré en el laboratorio, la frustración de fallar y tener que empezar de nuevo... ¿crees que todo eso se borra nomás con pedirme que piense en el panorama general? Durante estos seis años te has colgado de muchos de mis logros, pero esta vez, no te vas a llevar ni el crédito más mínimo.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Quédate con tu cuñada, querido exesposo