Natalia se moría de risa viendo a la niña cantando y haciendo caras chistosas.
Después de aquella vez que se enfermó, quedaba claro que había aprendido a cuidarse mejor.
La pequeña era tan graciosa que Natalia no paraba de reír y besarle las mejillas. Pero al levantar la vista, cachó al hombre del asiento delantero observándola a través del retrovisor.
No tuvo tiempo de ocultar su alegría y se cruzaron miradas. Se tensó por un instante y agachó la cabeza, abrazando aún más fuerte a su hija. Todo el ajetreo del viaje había valido la pena, porque entre sus brazos estaba el mundo entero.
Al notar que ella le esquivaba la mirada, Luca soltó una tosecita ligera y cambió al tema profesional.
—Sobre la denuncia anónima, ya averigüé todo. Fue un gerente de proyectos de Altium Médica con quien habías tenido un roce. Se alió con unos corredores externos. Ya tengo todas las pruebas guardadas. Tú dime qué procede.
Natalia parpadeó, sorprendida por la eficiencia tan tremenda de Luca; había resuelto el misterio en tiempo récord.
—¿De verdad? ¿Por una simple riña conmigo fue a acusarme directo con los clientes? —Natalia soltó una risa sarcástica—. Que yo recuerde, no éramos precisamente enemigos a muerte. ¿No te parece que esa motivación es un pretexto muy barato?
Luca frunció el entrecejo:
—El corporativo va a tomar medidas al respecto, te mantendré informada.
Al escuchar su tono tan imponente, Natalia optó por no discutir el asunto.
Tres días después, durante la junta trimestral del corporativo, la sala estaba a reventar de directivos. Cuando Natalia y Darío llegaron, encontraron a Denisa junto a Luca, corroborando unos datos.
Natalia les echó un vistazo rápido y apartó la vista.
Justo en ese momento, la mirada de Luca se posó sobre ella.
La reunión fluyó en orden, presentando los reportes uno por uno. Cuando llegó el turno de Gennova Solutions, Darío expuso sus resultados y luego cambió drásticamente de tema.
—Para cerrar, quiero aprovechar esta sesión para informar a la junta directiva y al comité sobre un contratiempo muy serio que tuvimos.
El tono relajado pero firme de Darío hizo que Luca, sentado en la cabecera, levantara la vista de inmediato.
Sin importarle las caras de los presentes, Darío continuó:
—El viernes pasado, justo antes de firmar con Grupo Visión, Gennova Solutions recibió una denuncia anónima por piratería de patentes. Después de las auditorías correspondientes de ambos bandos, quedó demostrado que la carta era una total invención, un claro caso de difamación corporativa.
Darío no le dio tiempo a nadie de intervenir y elevó el tono de voz:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Quédate con tu cuñada, querido exesposo