Noel soltó una carcajada.
—No puedes andar presumiéndome así, van a pensar que estamos locos.
—Yo nomás digo la verdad —replicó Isaac con una sonrisa—. De hecho, hace rato le estaba platicando a Nanette que usted fue el líder de la famosa Alianza K.
Noel se quedó helado.
Esa era una información que no quería hacer pública por el momento.
Nunca imaginó que...
Noel no pudo evitar regañarlo.
—¡Bocón!
Después de trabajar tanto tiempo con Noel, la capacidad de observación de Isaac era impecable.
En ese momento, sintió que su jefe de verdad se había enojado.
—Jefe, ¿cree que... hablé de más?
Noel frunció el ceño ligeramente.
Sin embargo, Nanette curvó los labios en una sonrisa y le tendió la mano.
—Vamos a presentarnos de nuevo.
Noel miró esa mano pálida, sin entender muy bien qué pasaba.
—Soy Nanette, también conocida como la sublíder de la «Alianza K», bajo el seudónimo de «Storm».
El semblante de Noel se relajó poco a poco y estrechó su mano con suavidad.
—Soy Noel, líder de la Alianza K, con el seudónimo de «King».
Ambos se miraron y sonrieron, como dos viejos amigos reencontrándose.
Isaac se quedó con la boca abierta un buen rato.
—¿Tú... tú eres... Storm?
Nanette ladeó la cabeza, divertida.
—¿Qué pasa? ¿Acaso no doy el perfil?
Isaac negó con la cabeza, todavía atónito.
—No.
—¿Y por qué no?
—No eres como me lo imaginaba.
—¿Ah, sí?
Isaac seguía con cara de incredulidad.
—Yo me imaginaba al verdadero Storm como un mercenario rudo de internet, un tipo de acción.
Nanette soltó una carcajada.
—¿Y las mujeres no podemos ser de acción?
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