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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 467

—¡Como no cierres la boca, te voy a dejar tirado en medio de la nada! —dijo, volteándose furioso.

Roberto arqueó las cejas.

—Haz lo que quieras. Cuando me muera, tírame donde se te antoje. Si ni vivo puedo decidir nada, menos me va a importar lo que pase después.

Julián conducía con el corazón descontrolado de alegría. Ya se veía la calle del parque, faltaba un tramo para llegar a casa, cuando de pronto se detuvo.

—Olivia, quiero llamar a Santiago.

—¿Para qué vas a llamar a mi primo? —Olivia pensó

que ese tipo era bastante astuto; cada vez que se hacía el desvalido, con esa cara de cachorro abandonado, no tenía corazón para regañarlo.

—Reservé un restaurante. Desde hace un mes. Pensé

que en Navidad tendría la oportunidad de invitarte a salir... —Y ahí estaba de nuevo esa mirada suplicante tan suya.

Olivia lo fulminó con la mirada.

—Olivia... —Extendió la mano y la jaló con suavidad.

—Llámalo, siempre y cuando él no te regañe. —Olivia no podía resistirse a esa cara.

Y así lo vio llamar a Santiago para pedirle, con toda la seriedad del mundo, que le prestara el auto medio día más.

Él se molestó de inmediato.

—Afuera los restaurantes y las tiendas están todos cerrados, ¿a dónde van a ir?

—Santiago, todavía hay algunos restaurantes abiertos —dijo Julián en voz baja.

—¡Pásame a Oli!

Al entregarle el teléfono, le lanzó una mirada de súplica. Ella aguantó la risa.

—¿Bueno, primo...?

—¿Tú quieres salir con él? —preguntó Santiago sin rodeos.

—Yo... la verdad... no mucho... —dijo Olivia arrastrando las palabras, y miró de reojo a Julián.

Él abrió los ojos como platos, convencido de que el mundo se le venía encima.

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