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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 402

—Ya no. —Olivia no se dio vuelta—. Aunque volvamos a vernos, hagamos como si nunca nos hubiéramos conocido.

—¡Olivia...! —El grito de Adrián venía quebrado por el llanto, pero Olivia no lo escuchó; ya había subido al auto y se alejaba despacio.

La tristeza que contuvo con todas sus fuerzas lo arrasó como una marea. Todo a su alrededor se desdibujó tras las lágrimas; se recargó contra el auto, incapaz de calmarse. Al menos agradecía que, al momento de la despedida, no se hubiera derrumbado así. Al final logró mostrarle a Olivia la mejor versión de sí mismo.

—Adri.

Entre la bruma de su mirada empañada, llegó una exclamación de sorpresa. Giró la cara para que no lo vieran así.

—Adri, estás llorando... —El tono de Paulina estaba teñido de asombro y decepción.

Adrián se dio vuelta. Pasó un momento antes de que volviera a encararlos; para entonces, su semblante ya lucía sereno. Frente a él estaban Beto y Paulina.

—Ya, ya. La vida entra a una nueva etapa —dijo Beto, dándole una palmada en el hombro—. Déjalo ir.

Adrián no respondió.

—Adri, vinimos a recogerte. Vamos, sentémonos a hablar con calma —dijo Paulina, tomándolo de la manga.

Él se desprendió de ella.

—No, vayan ustedes. Todavía tengo algo que hacer.

—¿Qué tienes que hacer? —Paulina lo miró con dureza, se veía molesta—. Ya eres libre.

—Voy al banco a arreglar unos asuntos. —Adrián abrió

la puerta del auto y subió.

—Adri... —Paulina volvió a llamarlo, pero él ya había encendido el motor y arrancado.

Mientras el auto de Adrián se perdía a lo lejos, Paulina dio un pisotón en el suelo.

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