Adrián: "¡Manda la ubicación!"
Rodrigo: "¡Ven a buscarme si te atreves!"
*** Un ciclo interminable. Olivia podía imaginarse a Adrián del otro lado de la pantalla, furioso y echando chispas, pero ¿no era absurdo? Al volver a leer los mensajes que le había mandado, le pareció todavía más ridículo.
"¿Esta noche de verdad están de fiesta?"
"¿Tan contenta estás con el divorcio? ¿Llevabas mucho esperando este día?"
También le había enviado fotos.
"Mira lo feliz que te ves. ¿Alguna vez sonreíste así
cuando estabas conmigo?"
"Con razón tanta prisa por divorciarte, ahora veo que lo tenías planeado desde hace mucho".
"Es por el tal Julián. ¿Desde cuándo están juntos?"
"¿Desde la primera vez que me pediste el divorcio? ¿O desde que te mandó flores?"
Olivia pensó que era un total disparate. ¿Con qué
derecho le reclamaba? Y lo de las flores, ni siquiera lo recordaba.
"Somos amigos, nada más". Le contestó eso, solo para evitarle problemas innecesarios a Julián.
Y entonces, como si hubiera activado algún mecanismo, los mensajes de Adrián empezaron a llover uno tras otro.
"¿Amigos? Olivia, eres una mujer casada, con hogar y esposo. ¿Un simple amigo te manda flores?"
"¿Un simple amigo te lleva de gira al extranjerо?"
"¿Un simple amigo se toma la molestia de buscarte un médico para tu pierna?"
"¿Un simple amigo te acompaña todos los días en tu rehabilitación?"
Olivia leyó todo aquello sin poder contener la risa y le respondió a toda velocidad: "Sí, ¿por qué será que un simple amigo hizo todo eso por mí? ¿Será porque no tenía marido?"

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)