El tono de Fiona se volvió cada vez más frío: —¡No sé qué es lo que pretende!
—¡Que Samuel arregle esto cuanto antes! Si esto sigue creciendo, no te va a traer nada bueno. Al final del día, ya eres medio figura pública, y estos chismes afectan tu imagen y el futuro del consultorio.
Fiona asintió levemente, con el rostro lleno de disgusto: —Pero, ¿por qué la gente en internet es tan ciega? Se creen cualquier cosa que les dicen sin investigar…
—Seguramente pagó bots para inflar los comentarios, si no, no habrían dirigido el odio hacia ti tan rápido…
Los ojos de Ofelia destellaban frialdad y su cara reflejaba puro coraje.
Justo cuando Fiona iba a decir algo, el celular sobre el escritorio comenzó a sonar.
Bajó la mirada y vio que era Samuel llamando.
—Ya que está llamando, aprovecha para contarle y que lo resuelva de una vez.
Ofelia tomó el teléfono y se lo pasó.
Fiona se quedó pasmada un instante: —¡Es que no he pensado cómo decírselo!
Ofelia dijo sin rodeos: —Entonces yo se lo digo.
Y antes de que Fiona pudiera responder, Ofelia contestó la llamada y caminó hacia la puerta.
En ese momento, en el Grupo Vizcaya Continental.
Apenas contestaron la llamada, Samuel escuchó la voz de Ofelia al otro lado: —Señor Flores, soy Ofelia. Tengo algo que decirle…
Samuel se quedó atónito un momento; no esperaba que quien contestara fuera Ofelia.
La tensión se hizo visible en el rostro del hombre: —¿Qué me tienes que decir? ¿Y Fiona? ¿Por qué no contesta ella?
—Ella no sabe cómo decirle esto, así que se lo diré yo.
Justo cuando levantó el auricular, se escucharon golpes fuertes en la puerta.
Antes de que pudiera dar el pase, la puerta se abrió desde fuera.
Levantó la vista y vio a Abraham entrar apresuradamente.
Samuel colgó el teléfono: —Llegas justo a tiempo, tengo algo que decirte…
—Señor Flores, creo que lo que tengo aquí es más urgente…
Abraham puso la tablet sobre el escritorio y reprodujo un video.
Cuando Samuel vio lo que había en la pantalla, se quedó helado.
Porque lo que Abraham le estaba mostrando era exactamente el mismo video del que Ofelia le acababa de hablar por teléfono.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera