Entrar Via

Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 832

—¡Lo que tenga que pasar, pasará! —Ofelia se levantó rápidamente hacia su habitación—. Ya me voy a dormir, tú también descansa.

—Sí, claro.

Fiona respondió en voz baja y, al verla alejarse, su sonrisa se hizo más profunda.

Si llegaran a casarse, tal vez tendrían una vida muy feliz.

Porque Thiago era realmente un buen tipo; de esos hombres que, una vez que se enamoran, no defraudan a su pareja.

Veía en él la sombra de Samuel.

Al día siguiente, cuando Fiona despertó, Ofelia ya había ido a dejar al niño a la escuela y le había dejado el desayuno en la mesa.

Después de desayunar, se preparó para ir al hospital.

Sin embargo, apenas abrió el portón de la casa, vio un coche estacionado a un lado.

Se quedó helada al reconocerlo.

Era el coche de Esteban.

Fiona echó un vistazo hacia el asiento del conductor y vio al hombre bajando del vehículo.

Su intención era ignorarlo, subir a su propio carro e irse.

Pero él caminó a grandes zancadas y le bloqueó el paso:

—Fiona...

Al escuchar su voz, ella levantó la vista y notó que los ojos profundos del hombre estaban inyectados de sangre.

¿Acaso no había regresado a casa anoche y se había quedado esperándola en el coche?

Al cruzarle ese pensamiento por la mente, una pizca de asombro apareció en su mirada.

—¿No te dije que no te aparecieras frente a mí? ¿Qué es lo que quieres?

Fiona lo miró fijamente, con los ojos llenos de frialdad.

—Vine a disculparme por lo de la otra noche —el hombre frente a ella mostraba una expresión sincera—. Fiona, esa noche había bebido demasiado y perdí la cabeza. Por favor, perdóname, ¿sí?

Se acercó rápidamente e intentó tomarla de la muñeca, con la ansiedad reflejada en la mirada.

Pero Fiona usó todas sus fuerzas para soltarse de su agarre.

—¡No uses el alcohol como excusa! —espetó molesta—. ¡Tus intenciones conmigo no son cosa de un día! Simplemente te aprovechas de que Samuel está en una cama de hospital para molestarme sin consecuencias, ¿o me equivoco?

—No es que quiera molestarte, es que cuando bebo pierdo el control. Lo que hice salió de mis instintos, porque de verdad te amo, te amo tanto que daría mi vida por ti...

La voz de Esteban era grave y profunda; cada palabra que entraba en los oídos de Fiona la hacía sentir más presionada.

Nunca había visto una expresión tan honesta en el rostro de ese hombre.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera