Durante la semana siguiente, Fiona permaneció junto a Samuel día y noche, sin apartarse ni un instante. Esteban también se quedó, haciéndole compañía.
La tarde del fin de semana, Fiona recibió una llamada de Emiliano pidiéndole que fuera a la residencia de los Cifuentes. Faltaban dos días para trasladar a Samuel al hospital de Santa Matilde y ella tenía cosas personales que recoger allí. Además, no sabía si volvería a Montevideo en el futuro...
Cuando Fiona llegó a la casa de los Cifuentes, ya estaba atardeciendo. Al entrar, vio a Emiliano sentado en el jardín.
—Señor Cifuentes...
Fiona se acercó y se sentó frente a él.
Emiliano puso una cara seria.
—¡Fiona! Enrique ya me contó la situación. No te angusties demasiado; todo esto es cuestión de probabilidades. Quién sabe, tal vez en un par de meses despierte.
Fiona captó la intención de consuelo en las palabras del anciano.
Trató de mantener la compostura tanto como pudo.
—Lo sé, señor Cifuentes.
—Llevo muchos años en la medicina. Aunque no sé exactamente cómo está Samuel ahora, cuando los médicos hablan de meses o años, suele haber una buena probabilidad de que el paciente despierte.
Emiliano agregó con seriedad:
—Tienes que confiar en mí.
Al escuchar sus palabras, Fiona no pudo aguantar más. Las lágrimas volvieron a brotar como un río desbordado.
Verla llorar así le partió el corazón a Emiliano.
Al llegar a la habitación, vio a Esteban sentado junto a la cama, mirando su tableta y hablando por teléfono.
Fiona cerró la puerta y entró. Dejó sus cosas sobre la mesa y miró a Samuel. Seguía igual, sin ningún cambio desde que ella se fue.
—Programé el avión para mañana. Saldremos por la mañana y llegaremos por la tarde.
La voz de Esteban la sacó de sus pensamientos.
Ella bajó la mirada y lo observó con curiosidad:
—¿No era para pasado mañana? ¿Por qué el cambio repentino?
—Consulté con su médico y su condición ya es estable. Además, pronostican una tormenta fuerte para pasado mañana. Los especialistas de Santa Matilde sugirieron volver mañana mismo, ya que ellos llegaron hoy.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera