No supo cuánto tiempo pasó hasta que escuchó que tocaban la puerta.
Levantó la vista y vio a Samuel entrar.
—Ya es muy tarde, son las diez. ¿Por qué no vienes a dormir?
Samuel caminó despacio hacia ella y la abrazó por la espalda, fijando su vista en la pantalla donde ella revisaba la información.
—Estoy checando unos artículos, quiero ver si encuentro algo que pueda curarte.
Al leer los términos técnicos en la pantalla, el corazón de Samuel se hundió un poco más. Cerró la laptop, tomó el rostro de Fiona entre sus manos y la miró con seriedad:
—Deja de leer eso. Acompáñame a dormir, ¿quieres?
Fiona alzó la mirada y, al conectarse con los ojos del hombre, notó un destello de vulnerabilidad en el fondo de su mirada. Nunca había visto esa expresión en su rostro. Al parecer, todo esto le estaba afectando mucho más de lo que admitía.
Fiona asintió suavemente.
—Está bien, vamos a dormir.
Regresaron a la habitación y no hicieron nada más que abrazarse, sintiendo el calor del otro.
La voz suave del hombre resonó cerca de su oído:
—Fiona, si algún día llego a olvidarte a ti también... ¿qué voy a hacer?
Al escuchar eso, las pestañas de Fiona aletearon nerviosamente. Forzó una sonrisa leve.
—Podrás olvidar a quien sea, pero a mí es imposible que me olvides.
Samuel bajó la cabeza y la miró fijamente.
—¿Por qué estás tan segura?
De repente, Samuel se acercó, le tomó la cara y la besó. Fue un beso urgente, desesperado, como si quisiera volcar todos sus sentimientos en ese contacto.
—Si algún día mi memoria te olvida, bésame. Estoy seguro de que mi cuerpo no te habrá olvidado.
Se separó de ella bruscamente tras decir aquello. Fiona sintió un nudo en el estómago al escuchar esas palabras.
Tras un silencio, asintió.
—Está bien.
Luego alzó el rostro y le devolvió el beso con profundidad.
Se amaron hasta bien entrada la madrugada, entregándose sin reservas, intentando grabar ese momento a fuego para que sus cuerpos recordaran al otro para siempre.
Pero Fiona jamás imaginó que la enfermedad avanzaría tan rápido.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera