LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 83. Un protagonista idiota
Durante un segundo, solo un segundo, Michelle se quedó completamente muda y luego miró a otro lugar.
—No estaba escribiendo sobre nosotros —sentenció y Sebastián le mostró el celular con el capítulo de la novela que estaba leyendo justo en ese instante.
—¡Por supuesto que estabas escribiendo sobre nosotros, y me parece muy mal que hagas ver a tu protagonista como un completo tarado, porque encima de perder la memoria, también pierde a la chica que lo había rescatado, y además es un idiota de lo peor!
Michelle levantó una ceja divertida y lo miró como si no pudiera creer lo que estaba escuchando.
—¡No me cuentes! ¿Y qué te hace pensar eso? —lo increpó como si de verdad estuvieran hablando de la novela.
—¡Pues mira nada más! ¡Es obvio que ella está enamorada de él! ¡Y es evidente que él está enamorado de ella, y aun así se va con la otra, que encima es una buena para nada, y hasta se casa con ella! ¿Por qué pusiste que se casa con ella? —le reclamó Sebastián picando con el dedito en la pantalla del celular como si fuera un niño ofendido.
—Bueno... Es que realmente creí que se casaría con ella —respondió Michelle con un suspiro cansado—. Además, quizás para ti puede aparecer que es evidente que él está enamorado de la chica pero... creo que nadie más lo nota, ni siquiera él mismo, o de lo contrario no se hubiera puesto tan pesado con pedirle el divorcio y casarse con la inocente pobrecita de su prometida.
—¡Pero es que su prometida no es inocente, mira aquí, eso no lo pusiste! —escandalizó Sebastián—. ¡Te estás saltando detalles importantes y ahora la novela no es creíble, te lo advierto! ¡Te voy a poner un comentario muy mal intencionado hasta que la arregles!
Michelle se llevó las dos manos a la cintura y lo miró como si quisiera pegarle con lo que tuviera más a mano.
—¡No me digas! ¿Tú que me vas a dejar comentarios mal intencionados?
—¡Pues sí, y te voy a dar mala calificación, además! “¡Escritora poco fiel a la realidad!” —fue enumerando mientras tecleaba a toda prisa—. “Se salta los detalles importantes, como que la ex prometida, con énfasis en EX, es una serpiente traidora que quería matar al pobre protagonista”. “¡Falta de atención a los sentimientos del personaje masculino!” “¡Y total falta de empatía y/o un poquito de amabilidad con el pobre hombre que viene arrastrándose a los pies de la chica...”
—“Y limpiando las cucarachas de la cocina” —añadió ella como si le estuviera dictando.
—“Y limpiando las cucarachas de la coci...!”! No, joder, eso no! ¡No trates de confundirme, Michelle, que esto es importante!
Sebastián terminó de teclear todo de prisa y le dio al botoncito de enviar.
Michelle revisó en su teléfono la aplicación y lo miró de reojo.
—Le pusiste cinco estrellas —murmuró.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: MALDITA TENTACIÓN. Engañada por el prometido de mi hermana