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LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami! romance Capítulo 59

CAPITULO 59- UNA NOCHE BASTANTE INTERESANTE.

Esa mañana, Grace salió de su habitación temprano. Tenía en mente prepararles el desayuno a los trillizos y luego dedicar un rato a repasar unas clases que necesitaba terminar. Apenas cerró la puerta detrás de ella, su mente ya estaba ocupada con recetas y horarios, pero todo eso quedó en pausa cuando la vio.

Alessia.

La mujer salía de la habitación de Lucien. Iba con el cabello ligeramente despeinado y su ropa algo desordenada, aunque se apresuró a arreglársela, como si supiera que Grace estaba ahí observándola. Y claro que lo sabía. Su sonrisa, esa mezcla de suficiencia y malicia, dejaba claro que no era casualidad.

Alessia hizo un gesto deliberado, pasando una mano por su cabello como quien acomoda el escenario perfecto.

Y Grace sintió que algo dentro de ella se rompía. Sabía que Alessia era la prometida de Lucien, pero ver aquella escena le dolió más de lo que estaba preparada para admitir.

—Oh, Grace, ¿ya estás despierta? —dijo Alessia, acercándose deliberadamente. Luego añadió, estirando cada palabra como si saboreara el impacto—: Yo apenas estoy saliendo de… bueno, de una noche bastante interesante.

El pecho de Grace se apretó al escuchar eso. La forma en que Alessia lo dijo la hizo imaginar cosas que no quería imaginar. Pero se obligó a mantener una expresión neutral, incluso cuando una tormenta de emociones empezaba a formarse dentro de ella.

—Eso no es asunto mío, Alessia —respondió con un tono frío, aunque su voz casi tembló al final—. Ahora, si me disculpas…

Pero Alessia no se detuvo.

—Oh, claro, tienes razón. No es asunto tuyo. —Hizo una pausa, mirando a Grace como si evaluara cada reacción—. Aunque debo decir que Lucien fue… más apasionado de lo que esperaba. Me pregunto si siempre es así o si anoche estaba inspirado por algo especial. Digo, por nuestra boda.

Grace sintió que el aire se volvía irrespirable.

—¿Terminaste? —preguntó, intentando sonar indiferente, aunque por dentro sentía que se estaba rompiendo.

Alessia soltó una risita ligera, como si la pregunta la divirtiera.

—Por ahora, sí —respondió, dando un paso hacia atrás—. Ahora tengo que irme, pero... ha sido un placer verte, Grace. —Le dedicó una sonrisa fingida y luego añadió con un tono despectivo—. Que tengas un lindo día.

Grace se quedó inmóvil, mirando cómo Alessia se alejaba. Su mente era un torbellino de pensamientos confusos y dolorosos. Sentía que su pecho se apretaba cada vez más, como si alguien lo estuviera comprimiendo con fuerza. Luchó por mantener las lágrimas contenidas, pero sus ojos ardían, y la sensación de vacío en su interior era casi insoportable.

Se apoyó contra la pared, cerrando los ojos por un momento. Quería convencerse de que nada de lo que Alessia había dicho importaba, de que no tenía derecho a sentirse así. Pero la decepción hacia Lucien estaba ahí, creciendo con cada segundo.

«¿Era cierto lo que Alessia insinuaba? ¿Lucien realmente... se acostó con ella? ¿Después de besarla como lo hizo?»

Sacudió la cabeza, tratando de apartar esos pensamientos.

«No, Grace. No puedes permitirte sentirte así…»

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