Entrar Via

LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami! romance Capítulo 20

CAPÍTULO 20 - DOS SEGUNDOS.

Grace sostenía con amor a James en sus brazos, mientras jugaba con él y lo calmaba en el consultorio. A su lado, en silencio, Lucien observaba cada movimiento de Grace. Aunque no le había dicho nada más desde que llegaron, la tensión entre ellos era palpable, como una cuerda a punto de romperse. De repente, la puerta se abrió y entró un médico. Era amigable, guapo y con una sonrisa encantadora que iluminaba la habitación.

—Disculpen por llegar tarde —dijo el médico con tono ameno mientras tomaba asiento delante del escritorio y los miraba a ambos, manteniendo la sonrisa.

Lucien, con un tono hostil y frío, no tardó en intervenir:

—¿Dónde está el doctor Whitaker?

El médico mantuvo su sonrisa profesional, pero su expresión mostró un ligero matiz de comprensión ante la actitud de Lucien.

—Tuvo que tomar unos meses por un asunto personal —explicó antes de girarse hacia Grace—. Soy el doctor Samuel Harper —dijo con un tono amable y risueño, extendiendo su mano hacia ella.

Grace le devolvió una sonrisa cordial, y Lucien lo notó de inmediato, frunciendo aún más el ceño.

—Soy Grace Bradford, la niñera de James —respondió ella, a punto de estrechar la mano del médico.

Pero en ese momento, Lucien, visiblemente incómodo, dejó caer bruscamente una carpeta llena de papeles sobre la mesa, haciendo un ruido fuerte que interrumpió la interacción.

—Ups, qué torpe soy —murmuró con fingida indiferencia.

Grace lo miró con el ceño fruncido, claramente molesta por su actitud, pero él la ignoró deliberadamente, enfocándose en el médico sin intención alguna de recoger los papeles desparramados.

—No me siento cómodo con usted —espetó Lucien, directo y sin rodeos—. Preferiría que el doctor Whitaker siguiera el caso de mi hijo.

El médico pareció sorprendido por el comentario, pero mantuvo la calma y su tono profesional.

—Lamentablemente, el doctor Whitaker no puede atender en este momento, señor Stanton, pero haré todo lo que esté en mis manos para asegurarme de que James reciba el mejor tratamiento.

Luego, Samuel giró su atención hacia Grace, suavizando aún más su expresión.

—Debido a la enfermedad de James, es necesario un trasplante alogénico, y según los documentos que tengo, usted es la donante.

Grace asintió, con determinación en sus ojos.

—Lo haré, doctor.

El médico la observó un segundo más, como si intentara descifrar algo en ella. Sus ojos parecían perderse por un instante, pero una leve tos de Lucien lo devolvió a la realidad. Lucien, que no había dejado de observar cada gesto del médico, no pudo ocultar su incomodidad. Su mandíbula estaba tensa, y sus ojos lo miraban con una mezcla de advertencia y desconfianza.

El médico continuó, ajeno a la tensión en el aire:

—Lo que haremos es sencillo. Primero, realizaremos algunos análisis para asegurarnos de que todo esté en orden y después procederemos con la planificación del trasplante.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami!