Entrar Via

LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami! romance Capítulo 164

C164- TRAERLA DE VUELTA.

Grace avanzó por el pasillo como una sombra, con el corazón latiendo tan rápido que parecía que todos podrían oírlo. Cuando finalmente llegó a la puerta entreabierta, se detuvo un instante para escuchar.

Silencio.

Un alivio momentáneo la recorrió, pero no era suficiente para calmar los temblores en sus manos.

«Es ahora o nunca» antes de empujar la puerta con cuidado, apenas lo suficiente para deslizarse dentro. Allí estaba, sobre el escritorio: el teléfono fijo, su única conexión con el mundo exterior y Lucien.

Grace cerró la puerta tras de sí, dejando un pequeño resquicio para escuchar cualquier movimiento en el pasillo. Sus dedos temblorosos levantaron el auricular mientras sus ojos se clavaban en el teclado numérico.

«Lucien... por favor, contesta»

Marcó el número que conocía de memoria, sus dedos moviéndose con una mezcla de prisa y miedo. Y cuando el primer tono comenzó a sonar, sintió cómo su pecho se contraía.

—Contesta, mi amor...por favor... —susurró, su voz apenas un hilo mientras sus ojos se deslizaban nerviosos hacia la puerta.

El teléfono repicaba, cada sonido una eternidad que tensaba sus nervios al límite. Se mordió el labio, apretando el auricular contra su oído como si eso pudiera acelerar la respuesta.

—Contesta, mi vida, te lo ruego... —dijo de nuevo, esta vez con un tono suplicante, mientras su corazón martilleaba en sus costillas.

Y entonces, finalmente, una voz grave y familiar rompió la incertidumbre.

—¿Quién habla?

Grace sintió cómo el aire volvía a llenar sus pulmones, casi como si hubiera estado conteniendo la respiración desde que entró en la oficina. Una lágrima solitaria rodó por su mejilla mientras una oleada de alivio la invadía.

—Mi amor... soy yo.

Del otro lado, hubo un silencio breve, como si el mundo se hubiera detenido, y luego una exclamación ahogada.

—¿Grace? ¿Eres tú? Nena... —La voz de Lucien sonaba incrédula, llena de sorpresa y desesperación.

Apretó los ojos, dejando que las lágrimas fluyeran mientras hablaba rápidamente, sabiendo que cada segundo contaba.

—Amor, no tengo mucho tiempo. Solo puedo decirte que donde estoy es...

—¿Qué estás haciendo? —una voz cortante y fría la congeló en el acto.

Grace tragó saliva, sintiendo cómo la sangre se le helaba en las venas. Giró lentamente la cabeza hacia la puerta, todavía sosteniendo el teléfono con una mano temblorosa. Allí, de pie, estaba el ama de llaves, mirándola con una expresión indescifrable.

Mientras que del otro lado de la línea, la voz de Lucien se alzó, desesperada.

—¡Grace! ¡Nena! ¡GRACE!

Ella apenas podía respirar. Sus ojos se encontraron con los de la mujer, y su mente corría tratando de encontrar una salida.

—Yo... —susurró, sin saber si estaba condenada o si aún tenía una oportunidad.

El teléfono seguía en su mano, temblando, mientras el peso de la mirada del ama de llaves la mantenía clavada en el lugar.

«¿Qué va a hacer?» pensó, con el corazón latiendo desbocado, mientras el mundo parecía detenerse a su alrededor.

[*]

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami!