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LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami! romance Capítulo 121

C121- OSITO LUCIEN.

Cuando Lucien y Grace llegaron al hotel, el lujo los envolvió de inmediato. Los altos techos del vestíbulo, las lámparas de cristal y el aroma sutil a jazmín creaban una atmósfera sofisticada y acogedora. Lucien se adelantó a la recepción, listo para pedir dos habitaciones.

—Buenas tardes, quisiera… —comenzó, pero Grace lo interrumpió.

—Una sola habitación, por favor —dijo con una sonrisa traviesa.

Él se giró hacia ella, sorprendido.

—¿Una?

Grace ladeó la cabeza, divertida, y añadió:

—Gracias a "Osito Lucien" —dijo, refiriéndose al peluche que él le había regalado—, te has ganado ese privilegio.

Lucien parpadeó, incrédulo.

—¿Qué? ¿No quieres? —preguntó Grace, acercándose lo suficiente como para susurrarle al oído. Su voz fue suave y coqueta.

Lucien tragó con dificultad, su cuerpo reaccionando ante la cercanía de ella. Finalmente respondió, con una sonrisa que mezclaba humor y deseo:

—Por supuesto que quiero. Tendría que ser de palo para no querer.

Grace soltó una carcajada melodiosa que resonó en el vestíbulo. Luego, con un gesto casual, acomodó el cuello de la camisa de Lucien, rozando apenas su piel.

—Pero solo dormiremos, señor Stanton… nada más, ¿de acuerdo?

Lucien la miró serio por un instante, aunque en el fondo no estaba decepcionado. Conocía demasiado bien a Grace. Y ella disfrutaba provocarlo, mostrándole justo lo que no podía tener, y él estaba más que dispuesto a jugar el juego. Sabía que, llegado el momento, su paciencia sería recompensada.

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