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LOS TRILLIZOS DEL MAGNATE: ¡mi niñera es mi mami! romance Capítulo 122

C122- SOLO PARA TU PLACER.

La lujosa suite del hotel era el escenario perfecto para la pasión desenfrenada que estaba a punto de desatarse. Lucien, ahora arrodillado entre las piernas de Grace, devoraba su coño con una intensidad que reflejaba su deseo reprimido. La habitación, con su cama de sábanas sedosas y la suave luz que entraba por la ventana, era testigo de la lujuria que los envolvía.

Grace, arqueó su espalda, entregándose por completo al placer que Lucien le proporcionaba. Sus manos agarraban las sábanas, arrugándolas con fuerza mientras sus caderas se movían en un ritmo frenético. La espera había sido larga, y ahora, finalmente juntos, la tensión sexual entre ellos era palpable, se había desatado.

Las manos de Lucien recorrían los suaves muslos de ella, apretando la suave piel mientras su lengua experta bailaba alrededor de su clítoris hinchado. La sensación de tenerla así, abierta y vulnerable ante él, lo hacía sentirse poderoso y deseoso de complacerla. Grace, emitía gemidos entrecortados que revelaban su propia excitación.

―Oh, Lucien... así, sí...

Sus ojos estaban entrecerrados, enfocados en las sensaciones que recorrían su cuerpo. La lengua de Lucien era como una llama ardiente que la consumía, encendiendo cada nervio y haciéndola temblar de placer.

La habilidad con su lengua era extraordinaria. Sabía exactamente cómo lamer, chupar y morder suavemente los pliegues de su coño, enviando oleadas de placer a través de su cuerpo. Sus dedos, largos y hábiles, se unieron a la danza, penetrando su entrada húmeda y jugando con su punto más sensible.

―Me encanta cómo te sientes, Grace ―murmuró Lucien entre gemidos. ―Tu coño es como un dulce manjar, y no puedo tener suficiente.

Sus palabras, hicieron que Grace se estremeciera. La idea de ser deseada tan intensamente la hacía sentir poderosa y hermosa.

Y mientras Lucien continuaba su labor, sus dedos se movían en un ritmo constante, entrando y saliendo de su vagina, preparando el camino para algo más. Grace, sintiendo la inminente invasión, se arqueó aún más, ofreciéndose a él.

―Oh, sí... ahí... ¡Lucien, por favor!

Ella estaba al borde, su cuerpo tenso y listo para estallar. Él, percibiendo su inminente orgasmo, intensificó sus esfuerzos. Su lengua se movió con más rapidez, atacando directamente su clítoris, mientras sus dedos trabajaban en sincronía.

En ese momento, Grace sintió que volaba.

―¡Más, Lucien! ¡Más fuerte!

Lucien obedeció, tomando su cadera con fuerza y llevando su lengua a ese lugar que sabia era su punto sensible. La sensación llevó a Grace a otro borde. Su cuerpo se tensó, y un segundo orgasmo la golpeó con una fuerza abrumadora.

―¡Lucien! ―Gritó su nombre, su cuerpo sacudiéndose incontrolablemente.

El, sintiendo su contracción alrededor de sus dedos, gruñó y se dejó llevar, saboreando la esencia de su éxtasis. Había esperado tanto por este momento, y ahora, con ella gimiendo debajo de él, se dio cuenta de que la espera había valido la pena. Aunque se había venido en sus pantalones. Grace, con una sonrisa satisfecha, abrió los ojos.

―Eso fue... increíble ―murmuró.

Encontró su mirada intensa y había algo primitivo en su expresión, una mezcla de deseo y posesión que la hizo sentir vulnerable y excitada al mismo tiempo.

―Nunca he conocido a nadie como tú, Grace ― susurró el, con voz ronca y profunda. ―Tu cuerpo, tu coño... son adictivos. No puedo saciarme de ti.

Ella se sorprendió ante sus palabras.

La idea de que Lucien la deseara tanto la llenó de un placer perverso. Se incorporó un poco, mirándolo a los ojos mientras su respiración aún estaba agitada.

―¿De verdad, Lucien? ¿Tanto tiempo esperando por esto?

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