Frida se quedó de piedra otra vez.
¿Ulises no era el padre biológico de Betina?
¿Cómo era posible?
Cuando buscaron a Almendra, investigaron a fondo a la familia Borrero, y Ulises figuraba como el padre de Betina.
Almendra negó con la cabeza.
—Ulises también cree eso. Pero la realidad es que Betina no es su hija.
La verdad es que a Ulises le vieron la cara al casarse con alguien como Liliana.
—Alme, entonces… ¿cómo estuvo la cosa?
Almendra procedió a contarle la verdad a Frida.
Resulta que Liliana no se llamaba así antes. Era una mujer de pueblo, huérfana, criada por su abuela. La abuela, temiendo morir y dejarla sola, la casó con Ulises cuando Liliana ni siquiera había cumplido los dieciocho años.
Poco después de la boda, la abuela falleció.
Ulises tenía un carácter de los mil demonios y golpeaba a Liliana por cualquier cosa. Ella no aguantó más y se escapó a la ciudad para trabajar. Pero siendo una chica de campo sin educación, no sabía lo peligroso que era el mundo.
Recién llegada a la ciudad, unos tratantes de blancas le echaron el ojo y la engañaron para llevarla a la frontera de San Laureano.
Después de pasar por varias manos, se topó con Álex.
De joven, Liliana tenía su encanto, y tuvo la suerte de gustarle a Álex, convirtiéndose en una de sus mujeres. Era joven y fértil, así que quedó embarazada de inmediato de Betina.
Álex confió en ella, le dio libertad y la puso a trabajar para él en el país.
Para ocultar el origen de Betina, Liliana regresó a la familia Borrero y le hizo creer a Ulises que el bebé que esperaba era suyo. Ulises se tragó el cuento entero.
Pero en cuanto nació la niña, Liliana se la dejó a él y desapareció del mapa.
Esos dieciocho años que estuvo desaparecida, los usó para intercambiar a las niñas y e infiltrarse en la familia Reyes.
Todo esto fue, sin duda, un plan de Álex.
Lo que Almendra aún no descubría era el objetivo final de Álex y por qué se empeñaba en que Betina se casara con la familia Ortega. Eso era algo que tendrían que sacarle a Liliana.
Frida estaba estupefacta.
—Entonces, Betina es… ¿hija de Álex, el de Las Serpientes?
Almendra asintió.
—Sí. Según nuestras investigaciones, Álex no tiene otros hijos por problemas de salud. Betina es su única hija. Por eso, él y Liliana jamás la dejarán a su suerte.
—Además, se gastó mil millones de pesos de Liliana.
Frida casi se atraganta.
—¿Mil millones? ¿En qué se los gastó?
Mil millones era una fortuna incluso para Frida. ¿Cómo una jovencita podía despilfarrar tanto?
Eva explicó:
—Contrató a un grupo de sicarios para matar a Alme. Fue tan tonta que les dio mil millones, sin saber que Fabián ya había desmantelado a esa organización.
Frida no podía creer que Almendra les hubiera ocultado tantas situaciones peligrosas. ¡Y Betina! Esa niña era una descarada, no, una criminal. La habían criado entre algodones, le permitieron quedarse en la casa, ¿y así les pagaba? ¿Intentando matar a Alme?
¡Qué maldad tan grande!
—Alme, ¿por qué nunca nos dijiste nada a tu papá y a mí…?
A Frida se le partía el corazón de pensar en todo lo que Almendra había cargado sola.
Almendra sonrió levemente.
—Era demasiado complicado. Decirlo sin el momento adecuado habría sido contraproducente.

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