—Sesenta millones.
—Setenta millones.
—Ochenta millones.
—¡Cien millones!
El presentador, visiblemente emocionado, exclamó:
—¡Cien millones de pesos! ¿Alguien ofrece más?
—Cien millones a la una.
—Cien millones a las dos.
—Cien millones a las tres.
—¡Vendido!
—Felicidades al postor número ocho por adquirir la Píldora de Eterna Juventud por cien millones de pesos.
Serena giró la cabeza hacia el postor número ocho. Llevaba una máscara de zorro y estaba escoltado por varios guardaespaldas vestidos de negro. No tenía idea de quién era.
Parecía que El Enigma se la había llevado de nuevo.
El hombre pasó su tarjeta, recogió la Píldora de Eterna Juventud y se marchó de inmediato, sin quedarse un segundo más.
Serena también recibió sus premios.
Quería irse de una vez por todas, pero el presentador insistió en retenerla para que dijera unas palabras. ¡Qué fastidio!
—Señorita Valente, la píldora se ha subastado por cien millones de pesos. ¿Le gustaría decir unas palabras?
—Esta Píldora de Eterna Juventud me fue obsequiada por otra persona. Espero que el dinero recaudado hoy sirva para ayudar a quienes realmente lo necesitan, y que tanto la Fundación de Bienestar para Discapacitados como la Asociación de Medicina Tradicional le den el mejor uso posible.
No esperaba que se vendiera por un precio tan alto. Con esa suma, ambas organizaciones seguramente lograrían un impacto positivo importante.
En ese momento, el presidente de la Asociación de Medicina Tradicional subió al escenario y dijo:
—Señorita Valente, como presidente de la Asociación, quiero expresarle nuestra más profunda gratitud por su generosidad y gran corazón.
—Le aseguro que invertiremos este dinero de la mejor manera, respetando sus deseos para fomentar el desarrollo de la medicina natural en el país.
—Asimismo, me encargaré personalmente de transferir la mitad del fondo a la Fundación de Bienestar para Discapacitados, haciéndoles saber de sus nobles intenciones. Se lo agradezco muchísimo.
Serena le dio la mano.
—Entonces, dejo todo en sus manos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La "Pueblerina" Que Humilló a la Alta Sociedad