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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1078

Que ambos se hubieran peleado no importaba tanto, lo malo era que el mundo legal ya estaba de cabeza, y ahora el bajo mundo también iba a sumirse en el caos.

—Señor Crespo, la Hermandad Gutiérrez no es nada en comparación con ustedes dos. Simplemente ignórennos y hagan de cuenta que no existimos —dijo Humberto con una risa nerviosa.

Jairo guardó silencio por un momento y luego se levantó.

—Ya que lo pone así, Don Humberto, no lo presionaré más.

Humberto soltó un suspiro de alivio.

—Lo acompaño a la salida.

Humberto lo escoltó hasta la puerta, haciendo reverencias y disculpándose una y otra vez. Su actitud era tan servil que Jairo ni siquiera pudo encontrar un motivo para causarle problemas. Jairo le dedicó una leve sonrisa y, cuando llegó su auto, se subió.

—Vámonos.

El auto se puso en marcha y Hernán se asomó desde el asiento del copiloto.

—Señor Crespo, este Humberto Gutiérrez tenía un hijo y una hija. Hace dos años, sus enemigos arrojaron a su hijo al mar, así que ahora solo le queda su hija. Después de lo de su hijo, Humberto aniquiló a varias pandillas pequeñas para vengarse, pero eso debilitó gravemente a la Hermandad Gutiérrez. Quizás por el dolor de perder a su hijo, o porque se está haciendo viejo y miedoso, desde entonces han evitado participar en conflictos entre pandillas, reduciendo su territorio. Incluso cuando la Alianza Lunar los provocó en varias ocasiones, prefirieron aguantar.

Jairo soltó una burla.

—Por eso dije que la Hermandad Gutiérrez es como un tigre sin dientes; es muy difícil que recupere la fuerza de antes.

—¿Y entonces por qué los eligió?

—Porque un tigre siempre será un tigre, mucho mejor que unos gatos salvajes o perros callejeros.

Lo malo era que aquel tigre ya no tenía la arrogancia de quien domina la montaña, y eso lo decepcionaba bastante.

Justo cuando Jairo pensaba en cómo despertar el instinto asesino del tigre, recibió una llamada de Humberto.

—¡Señor Crespo, secuestraron a mi hija!

Jairo se sorprendió y miró a Hernán, quien entendió la orden de inmediato y le pidió al chófer que regresara al Club Ensueño.

Capítulo 1078 1

Capítulo 1078 2

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