Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1061

Esa noche, Víctor se encargó de dormir a Carlota.

Pensó que Floriana regresaría al día siguiente, pero ella llamó para avisar que la madre de Dante se había desmayado en el hospital. Tras hacerle unos estudios, le habían diagnosticado cáncer de pulmón en una etapa muy avanzada. Como en la familia de Dante solo se tenían el uno al otro, ahora que ambos estaban postrados, Floriana tenía que quedarse a ayudar con los trámites médicos y no podría volver por un tiempo.

No había otra opción. Víctor le dijo que no se preocupara por nada, que él se encargaría de cuidar bien a Carlota.

Al despertar, padre e hija estaban a punto de prepararse el desayuno cuando llegaron un par de jóvenes, visiblemente alterados.

Eran amigos de Lucho; habían estado enfrentándose a los de la constructora durante esos días, aunque no conocían mucho a Víctor.

—Jairo, ¿de casualidad has visto a Lucho?

Víctor negó con la cabeza.

—¿Tan temprano y no está en su casa?

Al verlo negar, los muchachos se alarmaron aún más.

—Ayer por la noche tuvimos un altercado con la gente de la constructora —explicó uno—. Solo fueron un par de gritos y algunos empujones. Como ellos detuvieron las máquinas, nosotros nos fuimos a casa. Pero de madrugada, su abuelo llamó a mi puerta desesperado diciendo que Lucho no había llegado a dormir. Tuve un mal presentimiento, así que desperté a los demás y llevamos toda la madrugada buscándolo, pero no aparece por ningún lado.

—¡Seguro fueron esos infelices! —intervino otro—. ¡Ellos lo secuestraron!

—¿Creen que sean capaces de... matarlo? —preguntó el más joven del grupo, con el rostro pálido del susto.

Al darse cuenta de la gravedad de la situación, Víctor llamó rápidamente a la vecina para que cuidara a Carlota y luego acompañó a los jóvenes hacia la calle sur.

En el camino se cruzaron con más excavadoras derribando casas, pero en ese momento no podían detenerse a intervenir; encontrar a Lucho era la prioridad. La constructora había montado una oficina temporal en la zona. Antes de que Víctor y los demás pudieran acercarse, varios obreros les cerraron el paso.

—Les advertimos que no vengan a causar problemas, ¡o se las verán con nosotros!

Víctor le soltó una patada al que acababa de hablar, apartándolo del camino.

—¡Traigan a su jefe de inmediato!

Al ver que Víctor había golpeado a su compañero, los obreros lo rodearon de inmediato.

Capítulo 1061 1

Capítulo 1061 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido