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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1019

El problema es que, hasta la fecha, todavía no tenía la menor idea de quién era su exesposa.

Tampoco le había preguntado mucho a Isabella y a los demás porque sentía que, si ya estaban divorciados, lo mejor era llevar la fiesta en paz y no meterse uno en la vida del otro. Que perdiera la memoria y la olvidara no era para tanto.

Pero si de verdad tenían una hija de por medio, la cosa cambiaba muchísimo.

Víctor le dio una vuelta a aquel hogar que todavía le parecía extraño, pero no pudo encontrar ninguna pista sobre su ex ni sobre la niña. Se tiró en la cama algo decepcionado y entonces recordó algo.

Se levantó de inmediato y fue a una oficina de atención a clientes, donde por fin logró sacar una reposición de su chip de celular.

Le puso el chip al teléfono, pero como era un aparato nuevo, tuvo que volver a iniciar sesión en sus redes sociales. Intentó entrar varias veces y no lo logró, así que tuvo que restablecer sus contraseñas.

En el chip traía guardados nada más dos números: uno sin nombre y el otro agendado como «Blanca».

Decidió hacerle una llamada a Blanca. Una voz clara de mujer contestó al instante.

—Señor Crespo, ¿qué se le ofrece?

Por el tono en el que le hablaba, no parecía que fuera una de sus amantes. Víctor respiró un poco más tranquilo.

—¿En dónde andas ahorita? —le preguntó, para ver qué le decía.

Blanca seguro pensó que la pregunta era bastante rara.

—Pues en el set de grabación.

—¿De qué estás hablando?

—O sea... en el set de *Sueños de Cristal*, la nueva serie de Floriana... ¿qué, no sabía?

¿Floriana? ¿Esa quién era?

Víctor sospechaba que Isabella y los demás le andaban escondiendo cosas, sobre todo lo relacionado a su ex. Alguna vez sí les preguntó directamente, pero todos se hicieron los desentendidos y, como en su momento no le importaba tanto, dejó el tema en paz.

Tenía miedo de que esta tal Blanca también se lo ocultara, así que decidió engañarla para sacarle información.

—¿Y de pura casualidad Floriana ha preguntado por mí últimamente?

—¿Eh?

—¿Qué onda, estás sorda o qué?

Blanca, quien en realidad era la asistente de Floriana, estaba completamente desconcertada. ¿Por qué el señor Víctor no le marcaba directo a Floriana en vez de a ella, y para rematar con preguntas tan raras?

—Mándame la dirección de donde están grabando.

—Es que...

—Le voy a caer de sorpresa.

Dicho eso, Víctor le colgó sin darle oportunidad de responder. Blanca se quedó viendo la pantalla apagada de su celular, sin saber si estaba bien pasarle el dato o no.

A fin de cuentas, Floriana ya estaba divorciada de él... ¡y encima Floriana y el señor Prado ya estaban a nada de volver a casarse!

¿Qué tan prudente era esto?

Víctor prendió la televisión y puso una de las series en las que salía Floriana. Al ver a una mujer tan deslumbrante en la pantalla, chasqueó la lengua maravillado.

—Órale, resulta que mi exmujer es toda una famosa.

Blanca dudó bastante tiempo, pero al final terminó mandándole la ubicación a Víctor.

Quedaba en un área de estudios de grabación por la zona de Vientario. Víctor se fue manejando.

El lugar de rodaje estaba vigilado estrictamente; como no traía identificación de trabajo y nadie salió a recibirlo, no lo dejaban pasar. Estaba a punto de volverse loco pensando en cómo meterse, cuando el asistente de dirección llegó con un montón de extras.

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