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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 848

La luz de la sala de emergencias se apagó y sacaron a Manuel en una camilla. Quienes esperaban afuera se acercaron de inmediato.

—¿Cómo está el paciente? —preguntó Lorena.

—Perdió mucha sangre, pero afortunadamente no tiene daños en ningún órgano vital —explicó el doctor—. Lo trajeron justo a tiempo. Estará bien cuando despierte.

Al oír esto, Josefina soltó un profundo suspiro. Qué alivio, estaba fuera de peligro.

Trasladaron a Manuel a una habitación. Su asistente, que acababa de llegar a toda prisa, comentó:

—No puedo tomar decisiones sobre esto. Debo informar a la familia del director Fuentes.

—Avísales —asintió Josefina.

Que Manuel estuviera herido era un asunto delicado, y su familia tenía derecho a saberlo.

El asistente salió al pasillo para hacer la llamada.

Felipe se volvió hacia Josefina y le preguntó:

—Ya es muy tarde. ¿Quieres que te lleve a casa?

Ella negó con la cabeza.

—Quiero... esperar a que despierte.

Solo podría marcharse tranquila después de verlo abrir los ojos y comprobar por sí misma que todo estaba bien.

Lorena se acercó a la cama, le tomó el pulso a Manuel y asintió.

—Jose, de verdad que ya está fuera de peligro. No tienes de qué preocuparte.

Aunque sus palabras buscaban tranquilizarla, Josefina se mantuvo firme en su decisión. Al final, no tuvieron más remedio que acompañarla; era cuestión de tiempo para que Manuel recobrara el conocimiento.

Media hora más tarde, llegaron la Sra. Fuentes y Beatriz, quien ayudaba a su madre a caminar. Su rostro reflejaba auténtico pánico.

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