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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 440

Sergio alzó una ceja.

—¿Dices que Roxana se enredó con Darío Soler?

—¡Por supuesto! Todo el mundo en la universidad lo sabe. Él es muy obvio, escuché que la última vez él fue personalmente a la Universidad del Sur para verla. —Leonor no sabía por qué a su esposo le interesaba tanto la joven, pero se lo contó todo.

Un destello calculador cruzó la mirada de Sergio.

—Bien, entiendo.

Sin embargo, antes de irse, le lanzó una mirada fulminante.

—Limpia el desastre con los Maldonado. Asegúrate de que nadie llegue hasta mí, ¡o te juro que te mato!

Leonor, que conocía bien a su marido, asintió aterrada.

En cuanto Sergio se marchó, ella agarró su teléfono y volvió a marcarle a Alcira. Seguía sin respuesta.

¡Si la estúpida creía que apagando el teléfono se iba a esconder de ella, estaba muy equivocada!

Mientras tanto, Sergio condujo en la oscuridad rumbo a la Universidad del Sur.

En lugar de ir por la entrada principal, ingresó por una puerta lateral discreta.

Se escabulló como una sombra hasta llegar a la zona de los archivos.

***

Por otro lado, la noticia sobre el caos en la familia Sarmiento no tardó en llegar a los oídos de Roxana.

Sabía perfectamente que una mujer con el carácter vengativo de Leonor de Sarmiento jamás se quedaría de brazos cruzados.

Tarde o temprano, iría tras Alcira.

Para acelerar las cosas, decidió darle un empujoncito.

Le envió un mensaje a su informante: [Hazle llegar la ubicación de Alcira Maldonado a Leonor.]

—Roxana.

Apenas envió el mensaje, escuchó la voz de Darío.

Guardó el teléfono y le preguntó con naturalidad:

—Hermano, ¿necesitas algo?

Como Roxana se quedó a vigilar a Valeriano, la familia Soler decidió pasar la noche en la mansión Sandoval.

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