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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 362

Especialmente por su técnica de acupuntura, capaz de estabilizar el último aliento de un paciente grave.

¿Acupuntura?

Al pensar en eso, recordó de inmediato a su hermana, quien había tratado a Andrés Blanco del virus M6. Pero al recordar los prejuicios y maltratos de su tía hacia ella, no se atrevió a pedirle ese favor a Roxana.

Al notar cómo la expresión de su hijo cambiaba constantemente, Marina preguntó confundida:

—Darío, ¿qué sucede? ¿Pensaste en alguien más que pueda salvar a tu tía?

Darío lo dudó por unos segundos antes de contarles a sus padres cómo Roxana había salvado a Andrés Blanco, advirtiéndoles que era un asunto de suma importancia y que no debía divulgarse bajo ninguna circunstancia.

Tanto Rafael como Marina sabían por la propia Roxana que sus habilidades médicas eran buenas, pero jamás imaginaron que su hija fuera tan increíble. Había resuelto con facilidad algo que ni siquiera Don Abelardo se atrevía a garantizar.

Al ver la emoción de sus padres, Darío les arrojó un balde de agua fría.

—Papá, mamá, no se alegren tan rápido. Cuando Roxana regresó, le dijo a mi tía Luisa que podía curarla. Pero no solo ella y mi prima Elba no le creyeron, sino que le hicieron la vida imposible y hablaron pestes de ella. Incluso intentaron que la echaran de la familia Soler. Me temo que si le pedimos esto, sentirá que no la consideramos parte de nuestra familia, y eso arruinará nuestra relación con ella.

Al escuchar sus palabras, el orgullo en el corazón de Rafael y Marina se disipó al instante. Habían pasado por muchas dificultades para recuperar a su hija; ella era el tesoro de sus vidas. Si este asunto llegaba a afectar su relación, de ninguna manera lo permitirían.

Marina fue la primera en hablar.

—Cariño, solo podemos ayudar hasta aquí. El resto tendrá que resolverlo la familia Llorens. Ya sea intentar conseguir el Hongo de Vida Eterna esta noche o buscar a la Doctora Serena, tendrán que arreglárselas ellos mismos.

Temiendo que se enfadara, Rafael se apresuró a explicarse:

—No dije que me haría cargo de todo, pero Luisa es mi única hermana. Como su hermano mayor, obviamente no quiero que le pase nada, por eso intentaba ayudar un poco. Aun así, jamás dije que sacrificaría a nuestra hija por ello.

Marina esbozó una sonrisa fría.

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