Elena ya no pudo contenerse. Sentía que, en el fondo, esta maldita bastarda lo único que buscaba era exprimir la fortuna de los Maldonado, y que había montado todo este teatro para quitarles su dinero.
—Si la señorita Soler lo necesita, yo también puedo aportar pruebas contundentes.
La profunda e imponente voz de Valeriano rompió el barullo. Había permanecido en silencio hasta ahora, pero cada una de sus palabras golpeó el salón con la firmeza del acero.
Nadie esperaba que un simple concurso musical atrajera la presencia del escurridizo Heredero Sandoval, famoso por jamás salir de su mansión.
Y lo que los dejó aún más desconcertados fue que, en lugar de apoyar a la chica que supuestamente le había salvado la vida, estuviera respaldando públicamente a Roxana.
—¿Acaso la señorita Soler tiene un encanto irresistible? No solo tiene al joven Darío defendiéndola a capa y espada, sino que incluso el Señor Valeriano, quien siempre ha ignorado a las mujeres, está abogando por ella.
—Por favor, ella es la majestuosa "Estrella". La gente excepcional se atrae mutuamente. Ambos están solteros, ¿qué tiene de malo?
—Pero yo había escuchado que el Heredero Sandoval estaba comprometido...
—¿Qué? No sabía nada de eso. ¿Con la hija de qué familia?
—Creo que con la familia Soler. Aunque nunca lo hicieron oficial. Quién sabe si ese compromiso sigue en pie o no.
—Al diablo con eso. De todos modos, los Maldonado se han ganado muchos enemigos últimamente por tratar de escudarse en el nombre de los Sandoval. ¡Tienen merecido lo que les pase! ¡Se lo buscaron por despreciar a una genio como "Estrella"!
—¡Los Maldonado cambiaron oro por basura! Jajaja, seguro que se están muriendo del arrepentimiento.
Roxana también se sorprendió al ver a Valeriano allí, pero lo que realmente la hizo alzar una ceja fue escuchar los murmullos sobre un supuesto compromiso entre la familia Soler y la familia Sandoval.
¿Por qué sus padres nunca le habían mencionado eso?
Tendría que preguntarles al respecto más tarde.
Desde la distancia, Valeriano ignoró los rumores y fijó sus profundos ojos oscuros en Roxana.


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