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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 29

En el hotel más exclusivo de Puerto Esperanza.

Al recibir la llamada de Leandro, Elba saltó del sofá como un resorte, perdiendo la cabeza: "¿Qué? ¿Dices que no aceptó? ¡Con qué derecho se niega! ¿Le dejaste claro que son los Soler quienes necesitan el 'Elíxir de Renovación'? Es su mejor oportunidad para hacerse asquerosamente rico de la noche a la mañana. ¡Cómo es posible que haya dicho que no!"

La voz de Leandro sonaba tan monótona como la de un contestador automático: "Señorita Elba, le transmití su mensaje palabra por palabra, pero el comprador rechazó la oferta. No hay nada que yo pueda hacer, le ruego que no me ponga en una situación incómoda".

Elba daba vueltas en la sala, al borde del colapso. "Seguro que se lo explicaste mal, de lo contrario jamás habría dicho que no. ¡Pásame su número de teléfono, yo misma voy a hablar con él!"

"Lo siento, señorita Elba, el número del cliente es confidencial y no tengo autorización para compartirlo. Si desea averiguarlo, me temo que tendrá que hacerlo por su cuenta".

Al escuchar eso, Elba soltó una maldición y estrelló su celular con fuerza contra el suelo.

Yara, que estaba sentada a su lado, aunque no había escuchado toda la llamada, dedujo de inmediato lo que había ocurrido.

Se puso de pie para tranquilizar a una furiosa Elba.

"Elba, no te enojes. El 'Elíxir de Renovación' es un tesoro rarísimo; quien sea que lo haya comprado no lo va a soltar fácilmente. Necesitamos investigar para qué lo quiere esa persona; solo así sabremos qué ofrecerle para convencerla".

"¡Eso ya lo sé! Pero Leandro no me quiso decir nada y salió con el cuento de que el teléfono es confidencial. Seguro solo me está dando largas. ¡No, esto no se queda así! Voy ahora mismo a quejarme con Valeriano, ¡voy a hacer que despida a ese asistente inútil!"

"No actúes por impulso". Yara la agarró rápidamente. "El asistente Leandro no se equivocó. Además, aunque hables con el joven Valeriano, no hay garantías de que te ayude".

"¡Esto no se puede, aquello tampoco! ¡¿Entonces qué se supone que hagamos?!" Elba estaba a punto del colapso y se dejó caer de golpe en el sofá. "¡¿Acaso quieren obligarme a ver cómo mi mamá se muere por esa enfermedad?!"

El rostro de Yara cambió levemente. Llevaba los últimos dos días limpiando el desastre de Elba y no esperaba que ella, en lugar de agradecerle, se desquitara con ella.

Capítulo 29 1

Capítulo 29 2

Capítulo 29 3

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