"Señorita Elba, ¿está bien?"
El asistente, al reconocer a Elba Llorens y verla caer al suelo, palideció y bajó del auto rápidamente.
Elba jamás había pasado por una humillación semejante en toda su vida. Cuando el hombre intentó ayudarla a levantarse, lo empujó con fuerza.
"¿Estás ciego? Si me viste venir, ¿por qué no avisaste? ¡Lo hiciste a propósito para humillarme!"
El asistente tragó saliva, quejándose internamente, y se apresuró a explicar que no fue intencional, que de verdad no la había visto.
"Mamá, ¿te encuentras bien?"
Dentro del auto, la señora Elena había sido sacudida por el impacto y su hija, Alcira Maldonado, se apresuró a sostenerla, también asustada.
Aún con el corazón latiéndole a mil por hora, al ver que la otra parte no solo no se disculpaba, sino que regañaba al asistente, la señora Elena adoptó su postura de matrona respetable.
"¿De qué familia es esta jovencita con tan mal carácter? Tú fuiste la que se cruzó y nos chocó, y ahora nos echas la culpa por no verte. ¡Qué falta de educación!"
Elba, quien siempre había sido la consentida de sus padres, nunca había recibido un regaño así. La ira se le subió a la cabeza.
Al notar que las cosas se salían de control, el asistente intentó intervenir, pero fue inútil.
"¡Y usted quién se cree para hablarme así! ¡Si no fuera por su edad, le daría una bofetada!"
Yara Soler sabía que Elba era impulsiva, pero nunca imaginó que se atrevería a hablar de esa manera. Se acercó rápidamente.
Desde que la familia Maldonado había ascendido socialmente, la señora Elena estaba acostumbrada a ser tratada con respeto. Ser señalada y amenazada por una jovencita la enfureció al instante.
"¡Qué arrogancia! ¡No sabía que en Puerto Esperanza tuviéramos a jóvenes tan malcriadas! ¡A ver, atrévete a ponerme una mano encima y veamos si sales viva de esta ciudad!"
"Elba, ya basta".
Yara tomó del brazo a Elba, que saltaba de rabia, frenando su contraataque.
Aunque no había muchos invitados presentes todavía, la discusión ya estaba llamando la atención. Si seguían haciendo un escándalo, las cosas se complicarían.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA