—*— JOANNE —*—
Solo le quedan unos minutos al partido. Hawk está concentrado, furioso, determinado a ganar y a conseguir ese contrato millonario con un equipo profesional de fútbol americano.
Cree que ese contrato lo salvará.
Y está dispuesto a sacrificarlo todo para lograrlo... incluida a mí.
Porque claro, la chica nerd que se enamoró de él como si fuera el último hombre en la Tierra es perfectamente sacrificable.
El silbato vuelve a sonar y miro el tablero de puntuación: -5 minutos.
Mucho más de lo que le tomó a él destrozarme frente a todos.
—Solo es otra chica desesperada a la que metí en mi cama, un entretenimiento sin importancia —le dijo a su prometida mientras mi corazón se caía a pedazos.
¡La misma prometida que yo no sabía que tenía cuando me decía que me amaba!
Lo veo correr por el campo mientras espera el pase, pero uno de los defensas del otro equipo lo intercepta. La caída es brutal, pero igual se levanta con desesperación porque sabe que ya no puede perder nada más.
El tablero vuelve a marcar: -4 minutos.
Mucho más de lo que le tomó a él negarme frente a su padre millonario.
—¡Maldición, si es que me puedo aguantar lo del fútbol, pero no que te enredes con una… muerta de hambre! —lo increpó el señor Ashbourne ese día—. ¡Dime ahora mismo quién es esa chica y qué tiene que ver contigo!
—¡Nada! —gritó él—. ¡No tengo nada con ella, no es nadie, solo una estúpida apuesta que hice con Hunter! ¡Un maldito juego para divertirme mientras mi prometida no estaba, nada más que eso!
Hawk simplemente no quería que su padre interfiriera en el campeonato. El señor Ashbourne lo hubiera preferido CEO, pero Hawk solo quiere jugar fútbol y aquí está, conectando un pase y corriendo hacia la zona de anotación hasta que otros dos defensas lo derriban.
Se levanta lanzando el balón con impotencia porque cada vez está más acorralado.
El tablero marca de nuevo: -3 minutos.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: JUEGOS PERVERSOS. La reina que mereces